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Herida de rechazo y miedo al compromiso en la relación de pareja.
Herida de rechazo y miedo al compromiso en la relación

Creer que el otro te corta tu libertad, es clave en la herida de rechazo y el miedo al compromiso en la relación.

Cuando el otro te da, o te exige, mucha atención te sientes sofocado y necesitas alejarte porque, de forma inconsciente, asocias el recibir amor con ahogarte.

Esta herida te hace creer que no eres lo suficiente, que no te mereces disfrutar y recibir amor.

Por eso intentas ser una persona perfecta y controlar tus emociones pensando que, de esta manera, el otro te va a querer.

Por este mismo motivo te cuesta mucho enfrentarte a un conflicto con tu pareja y prefieres callarte, desapareces uno días o cerrarte en ti mismo poniendo un muro con el otro.

Aquí te dejo el video donde te hablo de la herida de rechazo y su máscara: el huidizo.

Si quieres leer el articulo sobre la herida de rechazo y miedo al compromiso, donde te hablo de sus características físicas, emocionales  y de su máscara: el huidizo aquí te dejo el link:

👉 https://latablaesmeralda.com/el-huidizo-la-mascara-de-la-herida-del-rechazo/

También te dejo el video con el test para saber si sufres de esta herida:

👉 https://youtu.be/bhu5Oz411ig

Aquí puedes ver el video sobre la herida de rechazo y el apego evitativo en la relación de pareja:

👉 https://youtu.be/-5-w2A7jyE0

¡Disfruta del video y te espero en los comentarios para que me cuentes tu experiencia!

Federica Zani

4 Comentarios

  1. LUHERE

    Hola,
    esta muy interesante su pagina, deja muy claro la información para que te sientas identificada con las características.

    Ya había escuchado sobre el tema y con esto pienso que tengo herida de abandono, sin embargo también me identifico con la de rechazo… busqué este tipo de información porque aparte de que no logro concretar nada en la vida laboral, ya que lo dejo todo cuando algo me disgusta, lo más complicado que me pasó, es que acabo de divorciarme por una infidelidad que cometí.

    Prácticamente en todas mis relaciones he sido así, es un patrón que cometo aunque no quiero lastimar a las personas que se relacionan conmigo.

    Lo sigo cometiendo, estoy encerrada en un círculo constante y quiero cerrarlo. Pienso en la herida de abandono debido a que mi padre trabajaba todo el día y no tenía su presencia en mi vida.

    Mi mama hizo lo que pudo para criarme, sin embargo ella vive mucho en el pasado y de cierta forma, por parte de ella, me faltó mucho afecto.
    Quisiera saber si estoy en lo correcto sobre las heridas que tengo y si son las que no me permiten avanzar.
    ¿Cómo puedo comenzar a sanarlas?

    Responder
    • Federica Z

      Hola Luhere,
      por lo que leo en tu comentario hay abandono que manifiestas cada vez que dejas algo que te disgusta. El disgusto en concreto me habla de rechazo.
      Solitamente el abandono activa el rechazo con lo cual la mayoría de las personas que tienen abandono tienen rechazo también.

      La traición es otra herida, aquí te dejo el artículo para que la puedas leer:
      https://latablaesmeralda.com/traicion-la-herida-te-vuelve-controlador-manipula-tus-relaciones/
      La traición esconde la herida de abandono con lo cual tienes más abandono que rechazo.

      Las heridas boicotean nuestras vidas porque nos hacen sentir desvalorizados, sin poder, con falta de merecimiento etc…
      Las heridas no reconocidas y no sanadas nos impiden avanzar.
      Sanar las heridas es de vital importancia para quitarnos todo el dolor que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida y que afecta nuestro bienestar.

      Para empezar a sanar las heridas, que están relacionadas con el dolor de nuestro niño interior, te recomiendo hacer terapia: es la manera efectiva para dar un cambio verdadero y que perdure en el tiempo.
      Puedes acompañarlas con meditaciones para sanar el niño interior que puedes encontrar en youtube.

      Te recomiendo meditar porque te ayudará a estar en el presente y a ‘ver’ lo que ahora no consigues ver sobre tus heridas.
      Ver es tomar consciencia y desde allí el paso siguiente es tomar acción si quieres ver un cambio verdadero.

      Las heridas llevan toda la historia de tu clan familiar y es necesaria una terapia de desprogramación y sanación para que puedas romper la dinámica que se repite y te impide estar bien y lograr una pareja sana y un trabajo satisfactorio.

      Si te interesa que te acompañe en este proceso de transformación escríbeme en privado a: federica@latablaesmeralda.com o por whatsapp:+34 635139569

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  2. María Belén

    Hola Esmeralda,
    la verdad es que no sé por dónde empezar porqué son muchas cosas, pero voy a intentar resumirte para ver si me puedes ayudar u orientar.

    Yo hace 20 años me enamoré locamente de un chico, aunque la primera vez que lo vi fue hace 33 años, con solo 13 añitos, y me quedé embelesada.

    El no se fijó en mí, tenía 6 años más que yo y estaba en su mundo adolescente guay, pero 5 años más tarde se cruzó conmigo un día, y según él ya me metí en su cabeza.

    Por cosas del destino no pudimos conocernos hasta 8 años más tarde. Yo ahí tenía 27, ahora tengo 47 recién cumplidos.

    Empezamos a salir y todo iba genial, me trataba con mucho respeto y se notaba que le gustaba de verdad.

    Yo hasta entonces había estado con otros chicos muy absorbentes, pero este era diferente puesto que me dejaba ser yo misma. En ese momento no lo procesé y tenía rabietas por lo que creía que era indiferencia y rompimos a los 3 años.

    Aún así hubo un tiempo de 5-6 años en el que siempre nos encontrábamos y volvíamos a estar juntos breves períodos de tiempo. A todo esto siempre le reproché que nunca podía estar solo, porque tuvo novietas en ese tiempo.

    En una de estas, estuvimos viendonos durante 8 meses, mientras él intentaba romper con su novia a la que le había pedido que se fuera de su casa, pero me decía que no quería echarla porque no tenía dinero, ni ningún sitio donde vivir y yo lo entendí.

    Un día me harté y me fui un mes fuera. Me estuvo llamando todos los días pero yo no quería hablar. Cuando volví, accedí a hablar y no sé porque pero, una noche que podía haber sido maravillosa, la arruiné diciéndole lo mucho que había intentado hacer para olvidarme de él, en ese mes fuera.;’ Conocer muchos chicos’

    A partir de ahí, no supe nada de él en un mes, estaba muy esquivo conmigo. Lo siguiente que supe es que iba a volver con una novia que tuvo justo antes de conocerme a los 27. Ahí fue mi punto de inflexión.

    Creía que me volvía loca. Tuve crisis de pánico, crisis de ausencia, y mi salud empeoró muchísimo y más aún cuando me enteré que iba a ser papá.

    Después de una crisis de ausencia cuando iba conduciendo y por la cual me estrellé, afortunadamente contra una farola, cogí mi coche y me fui lejos de aquí para olvidar, conocí a un hombre y al poco también me quedé embarazada, sin buscarlo.

    Yo no estaba enamorada de este hombre, solo me refugie en él porqué en cierta forma me daba algo de tranquilidad.
    Desde entonces llevo haciendo un trabajo interior de crecimiento personal muy intenso y creía haber encontrado una paz y armonía conmigo misma.

    Hasta que un día mi psicólogo y terapeuta, me dijo que para perdonarme a mi misma tenía que perdonarle a él.

    Y quedé con él tras ocho años sin vernos. ¿El resultado? Pues el terminó escribiéndome a los dos días para decirme que no lo entendía, pero que no podía parar de pensar en mí.

    Yo no le dije nada pero empezamos a quedar y terminamos otra vez juntos. En este momento, él todavía estaba con la madre de su hijo con la que estaba a punto de separarse.

    Como tampoco lo hizo, yo otra vez desaparecí y durante un año seguí trabajando con Reiki, PNL, mindfulness, epigenética y muchas otras cosas porque quería entender porque tenía ese anclaje con el tan potente.

    Hace 10 meses volví a encontrarlo y me dijo que ya se había separado. Estuvimos un tiempo hablando como amigos pero al final otra vez juntos.

    Yo le dije que se tomará su tiempo y que tenía que estar solo un tiempo pero fluyendo y fluyendo todavía seguimos.
    Yo ahora me noto diferente, siento de forma diferente y me tomo las cosas con más calma y menos pulsión, entre otras cosas porque me valoro y me respeto mucho más.

    Por eso no sé que hacer, porque ahora entre los papeles de su separación, en los que su mujer no para de ponerle problemas, su hijo, los problemas con su hermano y demás, tengo la impresión de que saca tiempo para mí, que le sobra y que me encaja de aquella manera en su vida.

    El no para de decirme que me quiere muchísimo, y cuando está conmigo es así y lo demuestra, pero enseguida que se va entra en un bucle de que haceres y si no le escribo yo, pues ahí se queda.

    El otro día exploté porque se le olvidó que había quedado conmigo. Me pidió mil disculpas, me dijo que estaba liado con la mudanza porque desde su separación estaba en casa de su madre, que estaba pintando y arreglando la casa para su hijo, que fue un error y que quiere compensarme.

    Yo no sé, pero creo que cuando te olvidas de que has quedado con alguien a quien quieres no es un error. Si alguien te importa es algo que interiorizas dentro y eso no se puede olvidar. Yo hago todo lo posible para sacar tiempo y preparar ese momento con ilusión. Yo no paro de decirle que eso que ha pasado habla por si solo y que siento que no cuento para él.

    El se enfada y me dice que soy demasiado sensible.
    Así que en esas estamos, soy yo o la vida intenta decirme algo? No sé cómo interpretar todo esto.

    ¿No me respeto a mi misma ni me quiero lo suficiente aún? ¿Tengo que dejarlo definitivamente y quitar ese anclaje y tener fuerza de voluntad? ¿O por lo contrario si está ahí es para que aprendamos a querernos de una forma más madura y ser menos egoístas los dos?
    No sé que hacer.
    Siento la extensión de mi relato, que se asemeja más a una novela!!

    Gracias

    Responder
    • Federica Z

      Hola Maria Belén,
      gracias por compartir tu historia tan interesante.
      En la vida no hay causalidad, es cierto que vuestra relación trae un gran aprendizaje para ambos.
      El verdadero propósito de una relación de pareja es conocernos a nosotros mismos a través de nuestra pareja.

      Es muy claro que ambos tenéis dependencia en vuestras relaciones.
      Las relaciones absorbentes que has tenido me hablan de ello y también el hecho de que este hombre siempre pasa de una pareja a la otra me habla de dependencia.

      Si ambos sois dependientes es normal que la relación no fluya y que entre los dos se generen problemas de varios tipo.
      Aquí te dejo la descripción de la herida de abandono, la que causa dependencia emocional:
      https://latablaesmeralda.com/herida-de-abandono-dependencia-emocional/

      Una pareja donde ambos son dependientes se vuelve tóxica y para que la pareja funcione de otra manera, cada uno se debe asumir la responsabilidad de su parte, y hacer el trabajo interno necesario para sanar las heridas.
      De otra forma no habrán cambio.
      Esperando que el otro cambie, esperando que me quiera como yo quiero, todo esto es tapar y huir del problema.

      Hay que saber ver más allá de nuestro ego, y entender que la vida nos une a una persona, para que cada uno haga el trabajo interior necesario de amor propio que nos falta.
      Pedimos al otro lo que nosotros no nos sabemos darnos y así cada uno alimenta la relación tóxica.
      Te recomiendo seguir con tu sanación, mirar también el árbol transgeneracional para ver como influye en tu vida y en la relación.

      Seguir con tu camino de sanación te ayudará a tener claridad sobre lo que quieres, lo que te mereces, lo que te vendrá mejor.
      Un abrazo
      Federica.

      Responder

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