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Herida de humillación: vergüenza, sumisión y autocastigo
Herida de humillación y la personalidad masoquista

La humillación es una de las 5 heridas emocionales que influye en nuestra vida y en la relación de pareja.

Desde que somos pequeños creamos una máscara: un ‘escudo’ que utilizamos para protegernos del dolor que la herida de humillación nos hace sentir.

Reconocer y se sanar la herida de humillación, y las otras heridas, nos abre el camino a una relación sana y consciente.

Este artículo es una recopilación extracta de un libro maravilloso intitulado: Las 5 heridas que impiden ser uno mismo, de la autora canadiense Lise Bourbeau.

Agradezco infinitamente esta mujer por su gran labor, que ha sido una herramienta imprescindible en mi vida y, estoy segura que lo será para ti también.

En los artículos precedentes hemos hablado de la herida  del Abandono y su máscara: la dependencia ,de la herida de Rechazo y su máscara: el huidizo y de la herida de traición y su máscara: el controlador.

En este artículo hablamos de la humillación y su máscara: el masoquista.

Humillación significa rebajarse, abatir el orgullo de alguien, rebajar a alguien.

Los sinónimos de humillación son: vergüenza, sumisión, mortificación, degradación.

La herida se despierta entre el primer año y hasta los 3 años de edad. El alma, que ha decidido venir en la tierra para resolver esta herida, atrae uno o ambos progenitores que la van a humillar y que, muy probablemente, han vivido o viven la misma herida.

Desarrollo de la herida de humillación

La herida de humillación está muy relacionada con el mundo físico, el mundo del tener y del hacer.

Se desarrolla cuando el niño aprende a comer solo, a ir solo al baño y empieza a tener autonomía sobre su cuerpo físico.

El niño siente que, uno o ambos padres, se avergonzaron de el. Por ejemplo cuando se ensuciaba, cuando se hacía pis encima, cuando hacía un daño, etc…

Cuando el niño se siente rebajado, mortificado, comparado con otros niños mejores que el, según sus padres, la herida se hace más grande.

Cuando los padres llaman al niño cochino, el percibe los desagrados que ellos le tienen y, se siente humillado y avergonzado.

Si los padres, cuentan a otras personas lo que hizo el niño, el  se siente avergonzado, humillado, piensa que ellos lo desagradan y, la herida coge más fuerza.

La herida de humillación se vive de manera más fuerte con la madre, pero también puede ser vivida con el padre, cuando es el a ejercer el control y a desempeñar el papel de madre, ósea a educar el niño a limpiarse, etc.

Se puede asociar la herida con la parte materna por lo que concierne la parte de la sexualidad y limpieza.

Se asocia al padre por la parte del conocimiento, del escucha y de la palabra. En este caso hay que resolver la herida con ambos.

El niño se siente controlado, por uno de los padres, cuando se le impide la posibilidad de moverse en el plano físico de la manera que él quiere.

La herida de humillación crea la máscara del masoquista y de todas las heridas es la más difícil de reconocer.

El masoquista siente satisfacción y placer en el sufrir, casi siempre de forma inconsciente.

Busca humillación y dolor: hace cosas para hacerse daño o para castigarse antes que lo hagan los demás.

Puede llegar a hacer de todo para ser como los demás quieren, pero es lo que hace o no hace, lo que tiene o no tiene, que genera su herida; el hacer y tener son medios que utiliza para compensar la herida.

La persona con herida de humillación está muy en contacto con la vergüenza.

Una persona puede sentirse culpable sin tener vergüenza pero no puede tener vergüenza sin sentirse culpable.

Lo contrario de la vergüenza son la soberbia y el orgullo.

Características físicas de la herida de humillación

Desarrolla un cuerpo grueso, con exceso de grasa, que le da vergüenza. Su cuerpo es redondo y parece igual de ancho como de espeso pero; si solo una parte del cuerpo es regordeta significa que la herida no es tan profunda.

Normalmente es bajo de estatura, tiene el cuello grueso e hinchado, tensiones al cuello y garganta, mandíbulas y pelvis; su rostro es bien redondo, los ojos abiertos e inocentes cómo los de un niño.

Cuanto más te reconoces en la descripción, más la herida es profunda.

Personalidad y comportamiento

Al masoquista no le gusta ir rápido, pero, sin embargo cuando no consigue ser rápido como los demás, por ejemplo a la hora de caminar, siente vergüenza.

Tiene que aprender a darse la oportunidad de proceder a su propio ritmo y tomarse su tiempo para hacer las cosas.

El masoquista quiere ser firme, no ser controlado, por esto se hace cargo de muchas cosas: tiene unas espaldas muy fuertes y anchas, para cargar más peso de lo que debería.

Sin embargo, más peso carga en su espalda más peso gana en su cuerpo físico.

Cada vez que él quiere hacer algo por alguien realmente está creando unas obligaciones o vínculos.

Ayuda a los demás y cree que no le harán nada para sentir vergüenza pero, al final, las mismas personas abusaran de el y acabará sintiéndose humillado.

De hecho es muy raro que venga reconocido por todo lo que hace.

Ejemplo: la mujer con herida de humillación se queja de ser la esclava de casa, pero al final sigue haciendo lo mismo, porque no se da cuenta que ella misma se crea su propio vínculo.

El masoquista no se da cuenta que, haciendo todo los posible para los demás, les humilla y les rebaja dando el mensaje que en su ausencia ellos son incapaces de hacer las cosas.

Muchas veces el masoquista cuenta a su familia y amigos que el otro no es capaz de hacer nada sin el, todo esto lo hará en presencia del otro que se sentirá así el doble de humillado.

Necesita reconocer que no es necesario ocupar tan espacio en la vida de los demás, ya que tiene la tendencia a hacerlo aunque de manera sutil.

Por esto, su cuerpo físico ocupa espacio y engorda. Según el lugar que cree que debe ocupar en la vida, su cuerpo cambia.

Cuando, en el fondo de su corazón, tendrá la seguridad de ser especial e importante no tendrá la necesitad de demostrarlo a los demás.

Parece tener todo bajo control pero, realmente, lo hace por miedo de avergonzarse de las personas que tiene a su lado o de sí mismo.

Relación con la madre

La madre masoquista tendrá la tendencia a controlar la manera de vestir, la limpieza de sus hijos y de su pareja: es el tipo de madre que quiere que sus hijos se liberen pronto de los pañales.

El masoquista se siente, muchas veces, en empatía con la madre y hará de todo para que ella no sienta vergüenza hacia él.

La madre tiene mucha influencia sobre el, aunque todo esto es inconsciente y no reconocido por ella.

Puede llegar al punto de no reconocer sus deseos, para no causar un disgusto a su madre y para complacerla.

Solo se quedará en contacto con los deseos que ella apruebe.

El masoquista siente a su madre como un peso que graba sobre el y también en los casos donde la madre haya fallecido. Ella obstaculizó su libertad y, por esto, en muchos casos, su muerte se siente como un alivio.

Por otro lado, al revés, debido a su alta empatía con ella, puede tener agorafobia.

Cuando la herida de humillación empieza a sanarse la influencia de la madre pierde poder.

El masoquista tiene dificultad a expresar sus necesidades y lo que siente de verdad porque, desde niño, se callaba las cosas por miedo a tener vergüenza o avergonzar otras personas.

Muchas veces los padres le han dicho de no contar nada de lo que pasaba en la familia a otros, y de quedarse todo para él.

Situaciones  vergonzosas en el ámbito familiar deberían de permanecer en secreto, como por ejemplo el suicido de un familiar, la homosexualidad, enfermedades etc…

Muchos de ellos RECHAZAN uno o ambos padres por algo que hacen o, por su aspecto físico.

Es hipersensible y se siente herido fácilmente: hará de todo para no herir a los demás.

Cuando alguien, especialmente a sus seres queridos, son infelices el se siente responsable.

Piensa que debería de haber hecho algo, o haber dicho algo: todo esto lo aleja por completo de la importancia de escuchar sus necesidades.

Es lo que meno escucha sus necesidades, aunque muchas veces sabe lo que quiere.

Se hiere al no escuchar sus necesidades: esto aumenta su herida de humillación y su máscara.

Muchas veces es el que hace reír a los demás riendo de sí mismo. Es una forma inconsciente de humillarse, para no sentir la vergüenza que esconde por debajo de sus palabras.

A la mínima crítica se siente humillado y rebajado: no puede concebir sentirse especial e importante a los ojos de los demás.

El masoquista, se culpa de todo y carga con la culpa de los demás: es su forma de ser buena persona.

Hacerse cargo de la responsabilidad de los demás, sirve solo para sentirse culpable.

Ejemplo: la mujer se olvida de anotar algo en la compra, el marido vuelve del supermercado, ella empieza a echarle la culpa de no haber comprado justo lo que ella había olvidado de apuntar; todo esto hace que al final la culpa siempre recaiga sobre él.

 Ten en cuenta que nadie puede hacernos sentir culpables a parte de nosotros mismos.

Muchas veces, el masoquista se siente impotente con sus seres queridos.

Deja que ellos le echen la culpa y se queda boca abierta: no sabe que decir para defenderse.

Puede sufrir hasta el punto de querer escapar de la situación; también busca excusas y explicaciones para volver a restablecer la paz.

La LIBERTAD es muy importante si tienes herida de humillación. Ser libre,  significa no deber rendir cuenta a nadie, no sentirse controlado: hacer lo que quieres cuando quieres.

Cuando era niño no se ha sentido muy libre especialmente con sus padres que, por ejemplos, le prohibían de ver algunos amigos, de salir, lo llenaban de obligaciones y responsabilidades en casa.

Cuando se siente libre, piensa que nadie le pone obstáculos en el camino, vive la vida al máximo y no tiene límites.

Empieza a hacer muchas cosas pero todo lo hace ‘demasiado’: demasiada comida, trabajo, beber, gastar, hablar, ayudar, y cuando lo hace luego siente vergüenza y se siente humillado por los comentarios y las miradas de los demás.

Tiene mucho miedo de vivir sin tener límites: está convencido que hará cosas vergonzosas.

El  masoquista tiene mucha energía bloqueada en el cuerpo, si se permite sentirse libre como desea ser, sin sentir vergüenza o sentirse culpable, la energía se desbloquea.

El MIEDO más grande del masoquista es la LIBERTAD.

Cree de no saber gestionarla e inconscientemente hace de todo para no ser libre: casi siempre es el a decidirlo.

Ejemplos: un hombre se cree libre al tener muchas mujeres, pero esto le crea muchos problemas de gestión de su tiempo libre, para verlas a todas sin que ellas se enteren las unas de las otras, y esto le quita su falsa libertad. Otro se siente en prisión, en casa con una mujer que le controla, se busca 2 o 3 trabajos extras para escaparse.

Esto lo hace sentir libre pero realmente no se puede divertir o estar con sus hijos, con lo cual su libertad no es real.

Una mujer se queda sola y se compra un piso para sentirse libre pero se quita todo el tiempo libre para acudir a los labores de la casa.

Lo que el masoquista hace para liberarse en un ámbito lo vuelve preso en otro.

Crea situaciones en su día a día que le obligan a hacer cosas que no corresponden a sus necesidades.

Se CASTIGA a sí mismo creyendo de castigar a otro.

Tiene el don de auto castigarse, antes que lo hagan los demás, esto pasa especialmente cuando siente vergüenza por algo o teme sentir vergüenza por alguien.

Tiene dificultad a darse el gusto de probar placer y cuando tiene placer en una actividad con alguien se condena a sí mismo: no puede ser juzgado como alguien que se aprovecha de las cosas buenas.

A medida que se culpa de aprovecharse su cuerpo engorda.

El sentido del deber es muy importante para el masoquista que en muchas ocasiones tiene el papel de intermediario entre otras personas y puede llegar a ser un chivo expiatorio.

En el trabajo busca un rol donde tiene que actuar para arreglar las cosas y conseguir que todos sean satisfechos: de esta manera se asegura que nadie le acuse de no haber hecho nada.

Se viste con hábitos muy adherentes, le gustan los hábitos elegantes y mostrarse cómo tal, pero, cree que merece sufrir y por esto no se permite vestirse de la manera que le gusta.

Ponerse hábitos que evidencian sus grasas indica que la herida es muy profunda.

De esta manera se está causando un mayor sufrimiento atrayendo a su vida situaciones de humillación.

 El masoquista se mancha muchos lo hábitos cuando come en público.

Cuando empieza a permitirse comprar hábitos más elegantes, de su talla y que le gustan de verdad, parece que su herida se está sanando.

El masoquista atrae personas que lo van a humillar.

Ejemplos: una mujer que atrae a un hombre que le da vergüenza en público cuando bebe demasiado o atrae  a un hombre que tontea con otras delante de ella.

Un hombre que atrae a una mujer que se porta de manera borde con sus compañeros de trabajo.

El masoquista muchas veces siente disgusto por sí mismo o por los demás, se crea situaciones donde experimenta disgusto y su primera reacción será rechazar lo que le da asco.

Muchas veces el masoquista hace cosas por los demás pero no se permite hacerlas por sí mismo, por ejemplo ayudar a su hijo a pintar el piso y no tener el tiempo para pintar su proprio piso.

La mujer limpia principalmente cuando hay huésped, de otra manera, cuando está sola no lo hará: no se considera  lo suficientemente importante para limpiar para sí misma.

Aunque le guste ser elegante, solo lo hará en presencia de otras personas, mientras cuando está sola se pondrá ropa vieja.

Una de sus expresiones más utilizada es: ser digno o no ser digno.

Sexualidad

En el plan sexual también la herida de humillación también se manifiesta con la vergüenza. Imaginamos una madre que descubre a su niño que se masturba y le dice: ¿No tienes vergüenza? esto no se hace.

Si ve a uno de sus padres desnudo, y percibe que el otro se molestará, aprenderá que tiene que avergonzarse de su cuerpo y esto, más tarde influirá en su conducta sexual.

En el plan sexual tiene dificultades debido a la vergüenza.

El adolescente siente que el sexo es asqueroso y tendrá que hacer un trabajo consigo mismo para liberarse de esta creencia, tiene mucho miedo a que le pillen cuando se masturba y atrae a si situaciones de vergüenza con amigos y con los padres en el plan sexual.

La chica masoquista se controla a nivel sexual sobre todo porque la madre no deba de sentir vergüenza hacia ella.

Creer que el SEXO es algo SUCIO y VERGONZOSO le hace atraer molestias y violencia sexual, sobre todo en la adolescencia y en la infancia.

Tendrá tanta vergüenza que no lo hablará con nadie.

Cuando una mujer tiene una buena protección de grasa en la parte de las caderas, glúteos o vientre se puede pensar que tiene miedo a la sexualidad o miedos a violencia que ha subido.

La persona masoquista es muy sexual y sensual: haría el amor muchas veces si pudieran ser libres de expresarse y reconocer sus necesidades en esta área.

Pueden que consideren sucio el sexo pero quieres hacer cosas sucias en su sexualidad.

El hombre masoquista, es tímido con respecto a su sexualidad aunque la busca siempre de manera obsesiva. Puede tener problemas de erección y sufrir de eyaculación precoz.

Cuando una persona masoquista se permite amar el sexo y encuentra un amante que le ayude a dejarse ir, tiene de toda manera dificultades en hacerlo.

Le da vergüenza expresar lo que le gusta en el sexo, le da vergüenza decir palabra o hacer cualquier tipo de sonido que muestre placer.

El hecho de confesarse en edad joven a un cura, en la iglesia, ha sido algo muy vergonzoso para un masoquista.

Le da vergüenza es desnudarse a la luz del día, con una nueva pareja, tiene miedo de sentir vergüenza cuando el otro le mira aunque, realmente, si se lo permitiera lo disfrutaría mucho.

Enfermedades que puede desarrollar con facilidad

Dolores de espaldas por falta de libertad, dolor de hombros ya que carga con muchas cosas; la parte alta de la espalda está relacionada con el plano afectivo y la baja con el plano material.

Problemas al aparato respiratorio, si se deja ahogar por los problemas de otros.

Problemas de piernas y pies como varices, fracturas, esguince, a causa del miedo de no ser capaz de moverse y esto atrae problemas físicos que se lo impiden.

Problemas de hígado ya que es una persona que se hace la sangre amarga para otros.

Dolor de garganta, angina, laringitis ya que se frena en lo que tiene que decir pero sobre todo en lo que le gustaría pedir.

La probabilidad de tener problemas de tiroides está relacionada con la dificultad a reconocer y expresar sus deseos.

El hecho de no escuchar sus necesidades le provoca picores cutáneos.

Problema al páncreas como diabetes y hipoglicemia, porque la persona tiene dificultades a permitirse un poco de dulzura o, si lo hace, se siente culpables y humillada.

Problemas cardíacos porque no se ama lo suficiente, de hecho no es raro que deba someterse a intervenciones quirúrgicas.

Alimentación

Es un extremista: come mucho y de golpe o come pequeña raciones. Así tiene  la sensación de comer poco, para no sentir vergüenza.

Tendrá momentos de bulimia donde comerá a escondida y otros donde comerá de pies a lado del plano de la cocina. De esta manera tendrá la sensación de no haber comido mucho, ya que no se ha sentado a la mesa.

Le gustan los alimentos ricos y grasos y se siente culpable cuando come, especialmente lo que le hace engordar como el chocolate.

Cuando una persona come mucho y no gana peso, quiere decir que no tiene esta creencia y por lo tanto no está sintiendo culpabilidad.

El masoquista SE COMPENSA CON LA COMIDA: es su manera de darse gratificación.

Cuando empezará a gratificarse con otros medios dejará de compensar todo con la comida.

Como hacerse consciente de la herida de humillación

Para hacerse consciente de la herida de humillación tienes que reconocer hasta que punto sientes vergüenza hacia ti mismo o hacia otras personas y cuantas personas se han podido avergonzar de ti.

También tienes que ser consciente de las veces que te humillas solo, cuando te subestima y no te sientes digno.

Eres un extremista: al principio no ves situaciones de vergüenza, pero en seguida empiezas a verlas en muchas ocasiones.

Tu primera reacción es quedarte en estado de choque y luego reír de ellas.

Otro medio para tomar consciencia es observar si necesitas hacerte cargo de las responsabilidad de los demás.

Si te reconoces en esta herida es muy importante que hagas un trabajo con tu parte más espiritual.

Date cuenta que tu madre y tu padre han vivido la misma herida: la viven con el progenitor de su mismo sexo.

Si empiezas a tener compasión para el progenitor que tiene tu misma herida será más fácil tenerla hacia ti mismo.

La causa principal de una herida es la incapacidad de perdonar lo que hacemos a nosotros mismo o a las demás.

La herida de humillación se activa cada vez que:

-Te comparas a otro y te rebajas

-Humillas a otras personas sintiendo vergüenza por ellos

-Quieres hacer demasiado por ellos

Está herida te hace olvidar de tus necesidades, piensas solo a los demás y te sientes buenas personas, generosa, siempre lista para ayudar.

Cargas en tus espaldas muchas responsabilidades: haces de todo para sentirte útil y no sentirte humillado  rebajado, pero, de esta manera te quitas libertad.

Cuando actúas por miedo a sentir vergüenza de ti mismo, o a ser humillado, es una señal que llevas la máscara del masoquista.

 Sanación de la herida de humillación

La herida de humillación está en fase de sanación cuando te permites y te tomas el tiempo de averiguar tus necesidades antes que decir si a los demás.

Te haces cargo de menos cosas y te sientes más libre, dejas de crear límites hacia ti mismo: te permites hacer preguntas sin pensar que molestas o eres un pesado.

Ahora te toca a ti.

¿Te has reconocido en algo?

¿Has podido observar si el progenitor de tu mismo sexo tiene esta herida?

¿Has podido observar si tú ex, potencial o actual pareja tienes algo de esta herida y como se manifiesta en la relación?

Es muy importante la auto observación: es la clave para tomar consciencia.

Liberarte te ayuda a salir del sufrimiento en las relaciones.

Si este artículo te ha sido útil te invito a compartirlo en tus redes sociales y invitar las personas que has reconocido en la herida para que los lean.

Es importante que cada uno lo haga solo, para tomarse su tiempo e integrar el mensaje.

No tenemos el derecho de echarle en cara al otro sus problemas, este articulo sirve para auto-analizarte y no para juzgar a nadie.

Te espero en los comentarios para compartir tu experiencia y tus reflexiones sobre este tema tan importante.

Un abrazo de corazón

Federica.♥

Federica Zani

38 Comentarios

  1. Paula

    Gracias Federica:
    Estoy en un proceso de sanación muy difícil, pero poniendo palabras y conociendo de lo que se trata de puede sanar, aunque lleve tiempo.
    Gracias porque fue muy iluminador este texto.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Paula,
      me alegro que el texto te haya ayudado.

      Si necesitas algo más aquí estoy.
      Te recuerdo que puedes descargar mi guía regalo gratuita: Los 7 errores que haces en la relación de pareja y que te llevan a fracasar y 3 claves para elegir bien a tu propia pareja.

      Y también la meditación para reconectar con tu niña interior.
      https://bit.ly/reconectacontuniñointerior

      Un saludo
      Federica.

      Responder
  2. Pedro López García

    Hola,

    Soy masoquista desde que recuerdo y no tengo ninguno de los síntomas que describes, ni me siento identificado con nada de lo que dices.

    Un saludo

    Responder
    • Federica Z

      Hola Pedro,
      interesante tu comentario, eres la primera persona que no se reconoce en nada.
      Entonces te pregunto:¿Qué significa para ti ser masoquista?
      ¿De qué forma reconoces que lo manifiestas?
      ¿Es una elección tuya en determinados momentos, tipo en la práctica sexual?

      Así puedo aclararte el tema.

      Un saludo
      Federica.

      Responder
  3. Alejandro Morales

    Buenos días o tardes.

    Gracias a este post pude identificar que tengo esta herida emocional muy arraigada a mi forma de ser y durante todo este tiempo fue de forma inconsciente, ¿Qué recomienda para lograr sanar esta herida?

    Responder
    • Federica Z

      Hola Alejandro,
      para lograr sanar la herida es necesario hacer terapia y esto requiere un proceso.

      Hay que trabajar varios aspectos a la vez en tu mente inconsciente con ejercicios específicos que te ayudarán a desprogramar la memoria que llevas en tus células y que te hacen repetir el patrón que se activa gracias a la herida.

      Además se necesita el estudio del árbol familiar para liberar memorias y dinámicas que repites de tus ancestros.

      Todo esto requiere un acompañamiento profesional.
      Si te interesa que sea yo la persona que te acompaña con mi método personalizado puedes ecribirme por WhatsApp: + 34 635139569 y te explico cómo funciona.

      Antes de saludarte te dejo en regalo la meditación guiada por mi, para reconectar con el niño interior: https://bit.ly/reconectacontuniñointerior
      Las heridas siempre se activan por las necesidades del niño interior.
      Espero que la disfrutes.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  4. Maria Guadalupe Nuñez Cota

    Excelente información sobre las heridas emocionales. Estoy totalmente de acuerdo en lo importante que es identificarla, reconocerla y poder sanarla, felicidades por tu trabajo, realmente me gustó mucho.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Maria,
      muchas gracias.
      Para complementar de dejo la meditación en regalo para reconectar con tu niño interior.

      Puedes descargarla pinchando en este link:
      https://bit.ly/reconectacontuniñointerior

      Espero que la disfrutes y me comentes cómo te fue.
      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  5. Cami

    Como podemos empezar a sanar la herida de la humillación? Realmente este post me tocó el alma y me gustaría trabajar para sanarlo

    Responder
    • Federica Z

      Hola Cami,
      la herida de humillación se conecta mucho con el tema de la vergüenza.
      Te recomiendo empezar en hacer actividades donde puedas superar la vergüenza a mostrarte. Por ejemplo: teatro, bailar, cantar, hablar en publico.

      Aprender a expresar lo que sientes a pesar de tener miedo y vergüenza es clave para sanar esta herida.
      También puedes escribir cartas a la humillación, habla a tu herida cuéntale cómo te hace sentir y libérate de estas emociones y dolor.
      Luego quema las cartas y tíralas a un rio, mar, lago, océano, para completar el ritual.

      Y por supuesto, para sanar la herida en profundidad, hay que hacer terapia con acompañamiento personalizado.
      De otra forma solo se sana la parte más superficial.
      Si te interesa empezar un proceso con mi acompañamiento te dejo mi WhatsApp: + 34 635139569.

      Un abrazo
      Federica.

      Un abrazo

      Responder
  6. charsito uwu

    Me he identificado con todo, por ser una persona lgbt.
    Desde muy temprana edad he sido humillado y he tenido vergüenza de mi mismo, y hasta ahora no puedo ser libre.

    Hago feliz a los demás mostrando una imagen fantasiosa de lo que en realidad soy. Supongo que si soy yo en verdad, me agarraran a madrasos o me humillarán más, jaja saludos.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Charsito,
      gracias por compartir tu historia.
      Sufres de humillación, pero también de injusticia. Esto de no sentirse libre de ser quien eres, me habla de una familia que juzgaba mucho lo que estaba bien o mal, te comparaba, y para sentirte aceptado tuviste ya, desde pequeño, aprender a ser quien no eras para sentirte aceptado.

      Aquí te dejo el articulo sobre la injusticia: https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigente-critica-fria/
      No sé si sufriste algunos abusos también, pero te recomiendo hacer terapia para sanar estas heridas y poder finalmente superar tus miedos y sentirte libre de expresarte por quien eres.

      Cuando hay mucha desconexión con nosotros mismos, con el tiempo esto se convierte en enfermedades y depresión.
      En tu caso, es muy necesaria la terapia.

      ¿Has hecho algo en este sentido?
      Si quieres que te acompañe en tu proceso de liberación estaré encantada.
      Si piensas que ha llegado el momento de dejar de sufrir por lo que pensarán los demás, escríbeme en privado: + 34 635139569.

      Un abrazo y mucha luz en tu vida.
      Federica

      Responder
  7. Melissa

    Holaa!
    Me ha servido mucho este post para comprender ciertos comportamientos de mi mama, ella tiene esta herida 😌 y no lo reconoce, pero yo más o menos intento sobrellevar (por que al no reconocer ciertas cosas tampoco se da cuenta de sus actos).

    A veces me hace sentir avergonzada de cosas de las que yo nunca me he sentido avergonzada, y me gustan, o si no me ofende para que yo me sienta mal y avergonzada por mi comportamiento y no siempre me siento así…
    Me gustaría saber si me podrías dar unos consejos para ayudarla y poderla entender más.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Melissa,
      quien tiene esta herida no se permite sentirse libre y se llena de muchas responsabilidades, compromisos hacia los demás, olvidándose de sí mismo.
      Ayudala a que encuentre tiempo para sí misma, ayudala a entender que no puede hacerse cargo de todo.
      Si has leído el artículo entonces podrás entenderla, porque su herida es la que domina su vida.

      Puedes aconsejarle de leer el libro de Lise Bourbeau de las 5 heridas, pero, por mi propia experiencia personal, te digo que si ella no ve el problema entonces no puedes ayudarla.

      Quien ve el problema está muy pendiente de ayudar al otro, y el problema más grande al final lo tiene quien ‘ve’ el problema.
      No sé si llegas a entenderme, es algo bastante complejo de explicar.
      Digamos que es más fácil intentar ayudar y cambiar al otro que aceptarlo tal y como es.

      Ahora, lo mejor que puedes hacer por ella es aceptarla tal y como es, sin dejar de ser tú misma.
      Cada uno necesita su tiempo, para darse cuenta de sus dinámicas, y nosotros lo que podemos hacer es ‘acompañar’ desde un lugar de comprensión: esto es algo muy complejo, solo se logra cuando estamos en el amor incondicional.

      Te recomiendo trabajar en ti la aceptación de esta parte que tu madre está manifestando.
      Si lo que ella hace te molesta o quisiera cambiarlo entonces, según la ley del espejo, tiene que ver contigo.
      Reconocer, aceptar e integrar son los pasos para dar el cambio en lo que percibes y te molesta de su actitud.

      Escríbeme por WhatsApp: +34 635139569 si quieres lograr integrar lo que te molesta de ella en ti.
      Hay está la clave del cambio que quieres ver en ella.

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  8. David

    Hola y muchas gracias.
    Ya me leí el libro, al principio lo deseché y me fui más a psicoanálisis por mi inclinación racional, aunque por muchas experiencias he tenido que bajar la guardia y abrir mi lado sensible.

    Como hombre me ha costado muchísimo, además que soy muy perfeccionista, precisamente por miedo al rechazo y a la humillación.
    He tenido que aprender a auto cuidarme y escucharme, aunque debo decir que es muy difícil, ya que no suelo saber que quiero y menos que necesito.

    Me siento como un niño recién aprendiendo lo básico de vivir, y eso me angustia porque quisiera ya estar más integrado.
    El miedo a ser juzgado, y no dar el ancho, me ha impedido cosas tan básicas como bailar y, en general, recuerdo mi vida con esfuerzo y pesimismo.
    Pero sigo buscando sanar y siento que voy bien.

    Responder
    • Federica Z

      Hola David,
      gracias por compartir tus inquietudes.
      Entiendo lo difícil que es abrirse a la vulnerabilidad, especialmente por miedo al rechazo y a la humillación que esto trae.

      Puedo ver perfectamente, por lo que escribes, que también tienes la herida de injusticia, de la cual te dejo el articulo aquí:
      https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigente-critica-fria/

      Esta herida hace que quien la sufra es muy perfeccionista y autoexigente, se mueve mucho en el mundo de la mente y se separa de las emociones, como forma de protección.
      Cuando analizamos todo, por un lado es positivo, pero también hace que intentemos mentalizar los sentimientos y las emociones.
      Esto nos paraliza y nos encierra en nuestro propio dolor aún más, a pesar de creer que estamos protegidos.

      Es normal que al empezar un proceso de autoconocimiento te sientas como un niño pequeño.
      Te animo a ver el vaso medio lleno. A pesar de sentir angustia, siempre recuerda lo que has logrado hasta el día de hoy.
      La vida te está dando la oportunidad de ‘volver a nacer’ y aprende a sostenerte a ti mismo, siendo responsable de tu vida.
      Estás en el camino de la consciencia y esto ya es un gran logro.
      La gran mayoría de las personas todavía no lo están.

      Te animo a hacer una práctica que te ayude a entrar en contacto con tu cuerpo físico y aprender a escucharle: yoga, meditación, biodanza que es una forma terapéutica de volver a conectar con las emociones.
      Los masajes también, y todo lo que pueda hacerte entran en contacto con el ‘sentir’ de una forma no intrusiva.

      Cuando alguien te pregunta de hacer algo, aprende a decir que se lo dirás en 1 hora, un día etc..
      Este tiempo te servirá para asegurarte de lo que quieres hacer de verdad.
      Si somos complacientes, casi siempre elegimos pensar en el otro y no en nuestras necesidades.
      Después nos arrepentimos, no sabemos poner límites y acabamos frustrados y enfadados.

      Lo más importante es aprender a escucharte a ti mismo. Allí está la base de la sanación de tus heridas.
      Excluir las emociones y tener la ilusión del ‘control’ es el camino directo al sufrimiento.
      A cambio, la integración es clave para tu bienestar emocional.

      Te recomiendo sanar este niño interior herido que sufre porque no ha sido perfecto, cumpliendo las expectativas de los padres.
      Sanar tus raíces (los padres), te ayudará a sostenerte por ti mismo, sin depender de sus juicios.
      Hay herramientas como la biodescodificación, constelaciones familiares, y otras que te ayudan en esto.

      Si te animas a que te acompañe en tu proceso de sanación con mi método que también aplica las herramientas que acabo de mencionarte, más otras, me puedes escribir por aquí: federica@latablaesmeralda.com o por whatsapp: + 34 635139569

      Un abrazo y mucho éxito en tu camino de sanación.
      Federica.

      Responder
  9. Almudena

    Hola,
    vuelvo a liarme con dar solución a lo que pasa en mi exterior que es mío.

    Mi marido no hace más que criticar todo lo que hago, cómo conduzco (vuelvo a ir con miedo en el coche por sus riñas y quejas) cómo mando los emails para un tema de nuestra nueva casa, siempre tiene algo que decir y corregir.

    En el trabajo no me han valorado nada y mal pagado…¿Qué debo hacer? ¿Dejar de ir con mi marido en el coche? Es lo que le he dicho: ¿buscar otro trabajo?

    Esta vez estoy esperando a ver qué pasa a finales de septiembre que acaba el erte… ¿o curar mis heridas siguiendo con este jefe y seguir en el coche con mi marido e intentar aprender?

    pero: ¿No es falta de autoestima aguantar que te traten mal?¿¿Por qué entonces estoy diciendo a la vida que me da más de eso…?¿?¿ no me aclaro!

    Gracias mil por tu ayuda Federica!!!

    Responder
    • Federica Z

      Hola Almudena,
      aquí hay una herida de injusticia muy presente: la crítica y no recibir lo ‘justo’ en tu trabajo me habla de esto.
      Aquí te dejo el artículo para que lo leas:
      https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigencia-perfeccionismo-frialdad/

      Esta herida esconde una también la herida de rechazo.
      Aquí te dejo el artículo sobre ella:
      https://latablaesmeralda.com/huidizo-la-mascara-de-la-herida-de-rechazo/

      Debes preguntarte que te trata de enseñar la vida a través de estas situaciones incómodas, de positivo para ti.
      No se trata de ‘aguantar’, se trata de aprender a darte tu lugar en la relación, de poner limites, de reclamar tus derechos en el trabajo.

      Es el gran enseñamiento que debes aprender de tus heridas.
      Tu eres la que debe tomar acción para dar un cambio: ¿Cómo?
      Aclarandote sobre tus derechos en la relación y en el trabajo y después, ir por ellos.

      Te envío un fuerte abrazo
      Federica.

      Responder
  10. Claudia

    Solo quiero decirte que en este momento ERES COMO UN ANGEL QUE A PUESTO LUZ A MI VIDA.

    Te deseo de corazón que DIOS te llene de bendiciones por todo lo que haces.
    Mil gracias por mostrar cómo se puede andar un nuevo camino más feliz.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Claudia,
      no sabes cuánto me alegro de que mi blog te sea de ayuda.
      Millones de gracias y muchas bendiciones y luz en tu vida.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  11. Almudena

    Hola Federica,
    después de más de 20 años buscando soluciones veo aquí el origen de mi dolor y que se puede sanar.

    Lo que me encanta es «Date cuenta que tu madre y tu padre han vivido la misma herida: la viven con el progenitor de su mismo sexo. Si empieza a tener compasión para el progenitor que tiene tu misma herida, será más fácil tenerla hacia ti misma.»

    Porque yo, aunque intentaba perdonarles, creo que no lo sentía y me da miedo estar mucho con ellos y que me hagan daño otra vez. Siempre sentí que no era suficiente, que yo era menos que todos los demás, y que tenía que sacrificarme por todos.

    En compensación llevo años con problemas con la comida, GRACIAS GRACIAS

    Responder
    • Federica Z

      Hola Almudena,
      muchas veces intentamos perdonar y comprender desde la mente. La mente te dice que lo correcto es ser compasivo pero, sin embargo, esto te cuesta mucho y tienes miedo de que hagas daño.
      Esto pasa porque, para perdonar de verdad hay que liberar el corazón de todo el dolor, luego hay que hacer un trabajo interior de sanación de la herida y desde allí, podrás perdonar de verdad y superar tus miedos a que te hagan daño.

      Cuando perdonamos de verdad, osea desde el corazón, inmediatamente se transforma la relación y no hay manera de que ellos te hagan daño, porque tu vives la situación de otra manera y sientes otras emociones.

      Para empezar este trabajo te recomiendo escribir cartas donde te desahogas completamente, sin cortarte, con tus padres, por el daño que te hicieros.
      Nadie las va a leer y esto sirve para sacar el dolor y la rabia.
      Al final quema cada carta y agradece el fuego para transmutar este dolor.

      El trabajo de sanación de la herida, eso si, requiere terapia.
      Por si te interesa sanar con mi método o hacer una proceso grupal que me puedes escribir en privado: 34 635139569

      El tema de la comida tiene a que ver con esta parte emocional y femenina, osea tu madre.
      Por eso, la sanación de tu herida es tan importante: te aportará un cambio también en esta área de la vida.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
      • Dunay Turcaz

        Hola,
        me llamo Dunay y soy Cubana, un día te despiertas y dices: ¿Es qué soy adicta a sufrir?
        Crecí en una sociedad donde siempre siempre se busca culpables. No soluciones. Lo que más me impresionó: Busca libertad pero no sabe cómo gestionarla.

        Todo el artículo resonó conmigo, pero analizando muchos cubanos la vivimos.

        Responder
        • Federica Z

          Hola Dunay,
          así es, tal cual, en las relaciones tóxicas y de dependencia emocional asociamos el amor al sufrimiento.
          Eso es algo que está en tu inconsciente y viene de la ‘memoria familiar’.
          Seguramente en tu País esto puede estás más marcado a nivel social que en otros, pero, lo importante es saber que, a nivel de alma, todos tenemos heridas emocionales que sanar.

          Es la forma que utiliza la ‘vida’ para ayudarnos a evolucionar.
          El miedo de la persona que sufre de la herida de humillación es tener libertad, porque no sabe como gestionarla.
          Tiene miedo de no saber gestionar su libertad y liarla.

          Todo esto se puede cambiar, transformar, haciendo un trabajo interno gracias a la terapia.
          No te desanimes, todo tiene solución.
          Si quieres empezar tu sanación puedes participar a mis clases online.
          Un abrazo
          Federica.

          Responder
  12. Karla Lecea Rodríguez

    Hola buen día.
    Me identifiqué completamente con esta herida, de hecho, mi cuerpo es tal y como lo describiste en el artículo.

    Te cuento un poco: las humillaciones que yo sufrí fueron en mi infancia y adolescencia por parte de mi madre. Siempre me avergonzaba delante de las personas cuando era una niña, luego siguió en la adolescencia.

    No entro en detalles porque me da mucha vergüenza decirlos, y ahora que soy una mujer adulta de 29 años hace comentarios negativos sobre mi cuerpo (lo detesto) ella y mi hermana menor. Por cierto, ellas son personas delgadas.

    Yo intenté enterrar el pasado pero de vez en cuando vuelve como hoy, acompañado de mucho dolor, necesito ayuda, mi madre y yo vivimos cerca y le he dicho a mi esposo que nos cambiemos de casa, si es posible hasta de ciudad.

    Poco a poco me he ido aislando de todo, vivo entre cuatro paredes, no tengo ánimos de hacer nada, pasan semanas o meses para que yo acepte salir aunque sea a hacer el super con mi esposo, a veces no le encuentro el sentido a mi vida, no sé porque estoy viva si no me gusta mi vida.

    Siento que soy un completo error, que Dios se equivocó conmigo, me la paso la mayor parte del día acostada en mi cama, a veces no me levanto en varios días ni siquiera a bañarme, ni a preparar la comida, ni a nada.

    Quisiera mencionar también que me diagnosticaron una enfermedad llamada neuropatia que me hace vivir con dolor y cansancio la mayor parte del tiempo aunque no haga nada.

    Esta enfermedad tiene muchos síntomas afecta todo mi cuerpo, entre otras cosas lo más grave es que tengo dificultades para desechar la orina de mi cuerpo y tengo que tomar medicamento para eso.
    Esto me da mucha vergüenza porque apenas tengo 29 años y siento que son síntomas de personas mayores, siento que cada día que pasa mi cuerpo enviejese más de lo normal.

    Me siento como una persona de 80 años: lenta y cansada. Un día decidí tomarme una sobredosis de pastillas, tomo amitriptilina, entre otras, pero me arrepentí por mis hijas porque no las quiero dejar solas, pero no quiero vivir así. 😔

    Responder
    • Federica Z

      Hola Karla,
      gracias por compartir tu historia.
      Entiendo que tu dolor interior en muy grande y te ha debilitado hasta la parte física.
      Eres muy joven y decidir si quieres darte otra oportunidad debe empezar por ti.

      La herida se puede sanar y la parte física se puede mejorar.
      Si quieres que te acompañe en esto me puedes escribir por whatsapp 34 635139569 y te explico todo en privado.
      Un abrazo
      Federica

      Responder
  13. ingunn

    Buenas,
    yo soy una niña con esta herida.
    Desde muy pequeña siempre me han humillado: mi tía, un poco mi madre, profesores. Yo desde pequeña escribía, dibujaba, era muy creativa.

    Pero acababa por destruir todo lo que hacia porque me parecía horrorosa. Recuerdo que me cortaba y tuve pensamientos de suicidio desde muy pequeña. Mi madre también recibió abusos de su madre y tenía crisis e intentó tirarse al tren varias veces.

    Me aislaba de mis compañeros de colegio y sentía mucha presión en el pecho y en la garganta. Pero yo no he salido masoquista. Tengo un carácter muy fuerte y cuando veo alguna injusticia hacia mi o hacia otra persona no me callo.

    Y cuando la otra persona se pone violenta mi ira va a más y acaban cediendo por miedo. Yo sé que tengo un problema debido al maltrato que recibí en mi infancia y lo estoy intentando sanar como consecuencia he desarrollado: eccemas, colon irritable, intento de suicidios repetidas veces y ansiedad.

    Pero el que me preocupa es mi pareja. También ha sufrido y sufre malos tratos por parte de su madre, y toda su familia lo trata como si fuera inferior a ellos. Son una familia muy rara y siempre se intentan pisar entre los hermanos o robarse dinero. Se aprovechan de él y es como si no valiera nada para ellos.

    El único que parecía normal era su tío más joven, cuando la abuela de mi novio murió, descubrieron que había conseguido que la anciana pusiera el piso a nombre de él, y al poco echó a su hermana a la calle (vivía con la señora desde hacía más de 30 años) para vender el piso. Pero lo peor es que la madre de mi madre tenía pensado hacer lo mismo.

    Y por su puesto, cómo soy su pareja me tratan igual, aunque ya he tenido alguna enganchada con su madre y la mujer de su primo y ahora van con más cuidado. El problema es que hoy he visto claro que él también es consciente de esta situación y le hace daño ver la realidad.

    Hoy a venido y me ha dicho que su hermano le cogió la bicicleta, sin pedirle permiso, ayer lo vimos por la calle y yo no me percaté. Y su hermano hoy se lo ha dicho a su madre, supongo por miedo a que le dijera algo (ya que su madre le gusta mucho ir llorando de lo mala que soy y el carácter que tengo ).

    Su madre le ha dicho que llamó un día al interfono para preguntar y que nadie respondió y que por eso la cogió. No fue capaz tampoco de llamar por teléfono, según mi suegra porque no tenía el teléfono. Pero mi pareja ya le ha contestado que lo tiene para cuando le interesa: osea, para pedirle que le haga algo con el ordenador o pedirle algo.

    Una bicicleta que le costó bastante dinero. Y su madre se pone de parte de su hermano.
    Yo claramente le he dicho que eso no es. Un hermano que no lo llama ni para felicitarlo o ni estando ingresado en el hospital y encima el sobrino lo evita cuando lo ve por la calle.

    Yo le he dicho que debía decirle que le devolviera la bicicleta porqué él la necesita. Cómo ha visto que tenía razón me ha contestado que «Yo no me debía meter que no era asunto mío» y yo le he contestado «Que sí lo era porque se estaban aprovechando de él. Si a él no lo respetaban y lo trataban así: ¿a mí cómo me iban a tratar? «.

    Le ha entrado un ataque de ansiedad y no podía respirar. Por la noche normalmente se despierta chillando con mucho miedo y le tengo que coger de la mano, intenta evitar cualquier tipo de enfrentamiento y eso que mide 1’90, tiene eccema séboreico, asma que no és asma (se queda sin aire y le tienen que poner oxigeno).

    El verano pasado casi se ahoga en el mar porque le dió el ataque. De niño a parte de los malos tratos de su madre le hicieron bullyng en el colegio. Su madre lo sabia y como no quería complicaciones dejaba que pasara horas y horas encerrado en su habitación. En su familia lo trataban de retrasado por tener dislexia como su madre. Para mí es muy duro ver cómo lo tratan. Mi psicóloga me dijo que evitara a mi suegra porque era una persona muy tóxica y yo enseguida me enciendo (y eso son contracturas, dolor de barriga, ira etc..) pero obliga a su hijo a verla con alguna excusa. ¿Cómo puedo ayudarlo?

    Responder
    • Federica Z

      Hola Ingunn,
      gracias por compartir tu historia.
      Tanto tú, como tu pareja, tenéis una historia muy dura que ha marcado vuestra manera de relacionaros tanto en la familia, como entre vosotros.
      Tú pareja tiene un patrón destructivo muy arraigado en él.

      Por lo que leo tiene muy activa la herida de rechazo, que da también crisis de pánico.
      Aquí te dejo el artículo para que lo puedas leer:
      https://latablaesmeralda.com/huidizo-la-mascara-de-la-herida-de-rechazo

      Hay una relación tóxica entre él y su madre. Por eso hay obligaciones, culpabilidad y responsabilidad.
      Solo él puede darse cuenta de que esto no es sano.
      Tu les puedes ayudar a que tome conciencia, pero, a partir de allí será responsabilidad de él hacer terapia para sanar esta relación tóxica.

      Tu papel es ayudarle a tomar conciencia, pero debes saber que no siempre el otro está dispuesto a ver la realidad.
      Es más fácil, aunque parezca increíble, quedarse en esa dinámica que tener el coraje de enfrentar ese dolor.
      El cambio se dará cuando el dolor de quedarse en esta situación será más grande del miedo al cambio.

      Eso depende de él.
      Te deseo mucha fuerza
      Un abrazo
      Federica

      Responder
  14. Noemi Hernandez

    Hola,
    me siento totalmente identificada con esta herida.
    Siempre buscando la aprobación de ambos padres y siempre fui humillada, utilizada. ¿Me puedes ayudar a sanar esta herida?
    Gracias

    Responder
    • Federica Z

      Hola Noemi,
      para sanar las heridas emocional es necesario un proceso de sesiones personalizadas, donde vamos a conseguir transformar la percepción, sobre los eventos que han causado la herida.
      De esta manera se hace un ‘reset’ y se anula las emociones asociadas a estos eventos.
      Así se rompe el patrón y se empieza la sanación.

      Si te interesa trabajar conmigo sobre tu herida puedes escribirme en privado:
      federica@latablaesmeralda.com
      o por whatsapp:+34 635139569

      Un saludo
      Federica

      Responder
  15. Pedro

    Hola, acabo de descubrir esta profunda herida de humillacion en mi ser 😒

    Responder
    • Federica Z

      Hola Pedro,
      te voy a decir algo, aunque ahora te puede parecer raro: enhorabuena.
      Date cuenta que todos tenemos heridas emocionales y, la mayoría de las personas no lo sabe.
      Esto implica vivir la vida sufriendo y creyendo que tenemos mala suerte.

      Tú, eres afortunado, para poderlo descubrir.
      Esto te permite hacer dos cosas: sanar y transformar tu vida y tus relaciones.
      Escríbeme en privado si quieres saber, sin compromiso, mi método de acompañamiento para sanar las heridas y te explico todo.

      Si has descubierto ahora tu herida, es porque ahora puedes sanarla.
      Te dejo mi whatsapp: +34 635139569

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  16. Ana

    Me gustó mucho esta publicación.
    Tengo esta herida, ya la identifiqué pero no sé como quitármela, creo que necesito ayuda.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Ana,
      para sanar esta herida es muy importante trabajar la raíz, que siempre está en la relación con los padres.

      ¿Quien de tu padre crees que tenía vergüenza sobre ti y te reprochaba cosas?
      Sanar la herida con el padre con la cual se activó es la clave.

      Si te interesa puedo explicarte el método que utilizo, para hacer esta sanación, donde tengo garantía 100% de devolución de la inversión, si no logras los beneficios de la sanación.

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  17. Gaby

    Si me reconozco en esta herida y tengo 2 años trabajando en terapia individual gestalt y me sigo ciclando en lo mismo, que otro camino puedo tomar para complementar mi desarrollo humano?.

    Gracias por este articulo, me complementó lo que leí en el libro de 5 heridas. Gracias!

    Responder
    • Federica Z

      Hola Gaby,
      gracias por compartir tu experiencia.
      No sé exactamente cómo funciona la gestalt, pero en dos años ya esto debería de estar resuelto.
      Cada uno elige su camino y siempre todo suma.
      Puedo explicarte mi forma de tratar las heridas emocionales y a ver si te resuena algo que te ayude.
      Ante todo ir a la raíz, encontrado con quién de tus padres has vivido la herida.
      A partir de allí trabajar los eventos que han creado la creencias en tí, para desactivar la carga emocional que se ha generado en tu interior y que ha creado el patrón que se activa cada vez que percibes, de manera inconscientes o menos, la humillación.
      Hacer un trabajo de integración de la sombra (reconocer en ti de que manera haces lo mismo que te molesta en el otro.)
      Una vez desactivadas las cargas, integradas la sombra y implementando hábitos más saludable en tu vida, se rompe el patrón.

      Espero que te haya sido útil.
      Si quieres saber sobre mi método puedes escribirme en privado:
      federica@latablaesmeralda.com
      whatsapp:+34 635139569

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  18. Alejandro

    Me pregunto si quien ha escrito esto tiene algo de empatía.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Alejandro,
      gracias por escribir.

      Me gustaría saber a que te refieres exactamente. En que punto encuentras que este artículo está escrito con falta de empatía.

      Este artículo está inspirado en un libro muy valioso, poderoso y por cierto que habla de algo muy importantes: las heridas emocionales y sus máscaras.
      Un libro que, en su momento, hace años, me abrí los ojos sobre mi dependencia emocional y la herida de abandono.
      Leyendo el libro: Las 5 heridas que impiden ser uno mismo. puedes identificar claramente las heridas de las personas que conoces cómo las tuyas.

      He recopilado la información del libro porque considero fundamental que cada persona sea consciente de cómo funciona la mente, que crea el ‘personaje’ que cada uno vive en la vida según la herida que tiene.

      Un saludo
      Federica

      Responder

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