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Herida de humillación: vergüenza, sumisión y castigo
Herida de humillación y su máscara: el masoquista

La herida de humillación es una de las 5 heridas emocionales que nos causas baja autoestima y conflictos en las relaciones.

La herida de humillación crea una máscara (un personaje) con el cual nos identificamos a lo largo de nuestra vida y sirve para protegernos del profundo dolor que la herida nos impone.

La máscara de la herida de humillación es la del masoquista.

Este artículo es una recopilación extracta de un libro maravilloso intitulado: Las 5 heridas que impiden ser uno mismo, de la autora canadiense Lise Bourbeau.

Agradezco infinitamente esta mujer por su gran labor, que ha sido una herramienta imprescindible en mi vida y, estoy segura que, lo será para ti también.

En los artículos precedentes hemos hablado de las otras heridas del alma.

Pincha en cada enlace para leer el artículo completo:

👉 Herida  del Abandono y su máscara: el dependiente emocional

👉 Herida de Rechazo y su máscara: el huidizo

  👉Herida de traición y su máscara: el controlador

👉 Herida de injusticia y su máscara: el rígido

En este artículo hablamos de la herida de humillación y su máscara: el masoquista.

Humillación significa rebajarse y rebajar el orgullo de alguien.

Los sinónimos de humillación son: vergüenza, sumisión, mortificación, degradación.

La herida de humillación se despierta entre el primer año y hasta los 3 años de edad. El alma, que ha decidido venir en la tierra para resolver esta herida atrae uno, o ambos progenitores, que la van a humillar: ellos también sufren la misma herida.

Herida de humillación: como se crea

La herida de humillación se relaciona con el mundo físico: el tener y del hacer.

Se desarrolla cuando el niño aprende a comer y a ir al baño solo, ósea  cuando empieza a tener autonomía sobre su cuerpo físico.

El niño siente que, uno o ambos padres, se avergüenzan de el. Por ejemplo cuando se ensucia, se hacía pis encima, cuando hace un daño, etc…

Cada vez que, de niño te has sentido rebajado, mortificado, comparado con otros que, según tus padres, eran mejores que tú: la herida de humillación crece. 

Si  tus padres te llamaban cochino y, peor aún, contaban a otras personas como te ensuciabas, esto generaba la herida de humillación.

Por eso, en edad adulta, te sientes humillado y avergonzado de ti mismo en muchas ocasiones.

La herida de humillación se vive de manera más intensa con la madre, pero también puede ser vivida con el padre, cuando es el a educar el niño a limpiarse y en su higiene personal.

Se puede asociar la herida con la parte materna por lo que concierne la parte de la sexualidad y limpieza.

Se asocia al padre por la parte del conocimiento, del escucha y de la palabra.

El niño se siente controlado, por uno de los padres, cuando se le impide moverse en el plano físico de la manera que él quiere.

La herida de humillación crea la máscara del masoquista y, de todas las heridas, es la más difícil de reconocer.

El masoquista siente satisfacción y placer en el sufrir, casi siempre de forma inconsciente.

Busca humillación y dolor: hace cosas para hacerse daño o para castigarse antes que lo hagan los demás.

Puede llegar a hacer de todo para ser como los demás quieren, pero es lo que hace o no hace, lo que tiene o no tiene, que genera su herida; el hacer y tener son medios que utiliza para compensar la herida.

La emoción que predomina en la herida de humillación es la vergüenza.

Una persona puede sentirse culpable sin tener vergüenza pero no puede tener vergüenza sin sentirse culpable.

Lo contrario de la vergüenza son la soberbia y el orgullo.

Características físicas de la herida de humillación

Cuerpo grueso, con exceso de grasa, que te hace sentir vergüenza de ti mismo. El cuerpo es redondo, y parece igual de ancho como de espeso.

Cuando la grasa se concentra en una sola parte del cuerpo, esto significa que la herida no es tan profunda.

Normalmente eres bajo de estatura, con el cuello grueso e hinchado y tensiones al cuello y garganta, mandíbulas y pelvis; el rostro es bien redondo, los ojos abiertos e inocentes cómo los de un niño.

Cuanto más te reconoces en esta descripción, más tu herida de humillación es profunda.

Personalidad y comportamiento

Si tienes esta herida no te gusta ir rápido pero, cuando no consigues ir al ritmo de los demás, por ejemplo a la hora de caminar, sientes vergüenza.

Tienes que aprender a darte la oportunidad de proceder a tu propio ritmo y tomar tu tiempo para hacer las cosas.

No quieres ser CONTROLADO pero te haces cargo de muchas cosas. Tus espaldas son fuertes y anchas, para cargar más peso de lo que deberías.

Sin embargo, más peso cargas en tu espalda más peso ganas en tu cuerpo físico.

Cada vez que quieres hacer algo por alguien realmente estás creando obligaciones o vínculos.

Ayudas a los demás creyendo que no te harán sentir vergüenza pero, las mismas personas abusaran de ti, de tu tiempo y disponibilidad y acabarás sintiéndote humillado.

De hecho es muy raro que vengas reconocido por todo lo que haces.

Ejemplo: la mujer con herida de humillación se queja de ser la esclava de casa, pero al final sigue haciendo lo mismo, porque no se da cuenta que ella misma se crea su propio vínculo.

No te das cuenta que, haciendo todo los posible para los demás, les humillas y les rebajas dando el mensaje que en tu ausencia ellos son incapaces de hacer las cosas.

Muchas veces, si eres masoquista, a tu familia y amigos les cuentas que tu pareja no es capaz de hacer las cosas si ti.

Todo esto lo haces en su presencia, activando también su herida de humillación y la vergüenza hacia si mismo.

Necesitas reconocer que no es necesario ocupar tanto espacio en la vida de los demás, ya que tienes la tendencia a hacerlo, aunque de manera sutil.

Por esto, tu cuerpo físico ocupa espacio y engorda. Según el lugar que crees que debes ocupar en la vida, tu cuerpo cambia.

Cuando, en el fondo de tu corazón, tendrás la seguridad de ser especial e importante no tendrás la necesitad de demostrarlo a los demás.

Parece que tienes todo bajo control pero, lo haces por miedo de avergonzarte de las personas que tienes a tu lado o de ti mismo.

Aquí te dejo un video donde te hablo del tipo de apego que tienes, en la relación de pareja, causado por la herida de humillación.

Relación con la madre

La madre masoquista tendrá la tendencia a controlar la manera de vestir, la limpieza de sus hijos y de su pareja: es el tipo de madre que quiere que sus hijos se liberen pronto de los pañales.

Si tienes herida de humillación sientes empatía hacia tu madre y harás de todo para que ella no sienta vergüenza de ti.

La madre tiene mucha influencia sobre ti, aunque todo esto es inconsciente y ella no lo reconoce.

Puedes llegar al punto de no reconocer tus deseos, para no causar un disgusto a tu madre y para complacerla.

Solo te quedarás en contacto con los deseos que ella apruebe.

Sientes tu madre como un peso que graba sobre ti. Ella obstaculizó tu libertad y, por esto, en muchos casos, su muerte, por un lado, se siente como un alivio.

Debido a la alta empatía con ella, puedes tener agorafobia. que es el miedo a los lugares abiertos donde creemos que no podemos recibir ayuda.

Esto causa de ANSIEDAD y, en los casos más intensos, ATAQUES DE PÁNICO.

Cuando la herida de humillación empieza a sanarse la influencia de la madre pierde poder.

Tienes dificultad a expresar tus necesidades y lo que sientes de verdad porque, desde niño, te callabas las cosas por miedo a sentir vergüenza o avergonzar a otras personas.

Muchas veces los padres te han dicho de no contar nada de lo que pasaba en la familia a otros, y de quedarte todo para ti.

Situaciones  vergonzosas en el ámbito familiar deberían de permanecer en secreto, como por ejemplo el suicido de un familiar, la homosexualidad, enfermedades etc…

Pueda que RECHAZES uno o ambos de tus padres por algo que hacen o, por su aspecto físico.

Eres HIPERSENSIBLES y te pueden herir fácilmente, por eso harás de todo para no herir a los demás.

Cuando alguien, especialmente a tus seres queridos, son infelices te sientes responsable.

Piensas que debería de haber hecho o dicho algo: todo esto te aleja de la importancia de escuchar tus necesidades.

Si tienes herida de humillación eres lo que meno escucha tus necesidades, a pesar de saber lo que quieres.

Te hieres al no escuchar tus necesidades y esto aumenta tu herida de humillación.

Muchas veces haces reír a los demás riendo de ti mismo. Es una forma inconsciente de humillarte, para no sentir la vergüenza que se esconde bajo tus palabras.

A la mínima crítica te sientes humillado y rebajado: no puedes imaginar de sentirse especial e importante por alguien.

Te culpas de todo y cargas con la culpa de los demás: es tu forma de ser buena persona.

Hacerte cargo de las responsabilidades de los demás, sirve solo para aumentar tu culpa.

Ejemplo: la mujer se olvida de anotar algo en la compra, el marido vuelve del supermercado, ella empieza a echarle la culpa de no haber comprado justo lo que ella había olvidado de apuntar; todo esto hace que al final la culpa siempre recaiga sobre él.

 Recuerda que nadie puede hacernos sentir culpables exceptos nosotros mismos.

Muchas veces te siente impotente con tus seres queridos.

Dejas que ellos te echen la culpa y te qued boca abierta: no sabes que decir para defenderte.

Puedes sufrir hasta el punto de querer escapar de la situación; también buscas excusas y explicaciones para volver a restablecer la paz.

La LIBERTAD es muy importante si tienes la herida de humillación.

Ser libre, significa no deber rendir cuenta a nadie, no sentirte controlado: hacer lo que quieres cuando quieres.

De pequeño no te has sentido libre, especialmente con tus padres que, por ejemplos te prohibían ver algunos amigos, salir, te llenaban de obligaciones y responsabilidades en casa.

Cuando te sientes libre, crees que nadie te pone obstáculos en el camino y vives la vida al máximo: sin límites.

Haces muchas cosas pero todo lo haces ‘demasiado’: demasiada comida, trabajo, beber, gastar, hablar, ayudar, y cuando lo haces luego siente vergüenza y humillación; por los comentarios y las miradas de los demás.

Tienes mucho miedo de vivir sin tener límites: estás convencido que harás cosas vergonzosas.

Tienes mucha energía bloqueada en el cuerpo, si te permites ser libre como lo deseas, sin sentir vergüenza o culpa, la energía se desbloqueará.

El MIEDO más grande cuando tenemos herida de humillación es la LIBERTAD.

Crees de no saber gestionarla e inconscientemente haces de todo para no ser libre: casi siempre eres tu a decidirlo.

Ejemplos: un hombre se cree libre al tener muchas mujeres, pero esto le crea muchos problemas de gestión de su tiempo libre, para verlas a todas sin que ellas se enteren las unas de las otras, y esto le quita su falsa libertad. Otro se siente en prisión, en casa con una mujer que le controla, se busca 2 o 3 trabajos extras para escaparse.

Esto lo hace sentir libre pero realmente no se puede divertir o estar con sus hijos, con lo cual su libertad no es real.

Otro ejemplo: una mujer se queda sola y se compra un piso para sentirse libre pero se quita todo el tiempo libre para acudir a los labores de la casa.

Haces algo para liberarte en un ámbito de la vida pero te vuelves preso en otro.

Creas situaciones en tu día a día que te obligan a hacer cosas que no corresponden a tus necesidades.

Te CASTIGAS a ti mismo castigando al otro.

Tienes el don de auto castigarse, especialmente cuando sientes vergüenza por algo o temes sentir vergüenza por alguien.

Tienes dificultad a darte el gusto de probar placer y cuando tiene placer en una actividad con alguien se condena a sí mismo: no puede ser juzgado como alguien que se aprovecha de las cosas buenas.

Cada vez que te culpas de aprovecharte de otros o de una situación tu cuerpo engorda.

El sentido del deber es muy importante si tienes herida de humillación y, en muchas ocasiones, tienes el papel de INTERMEDIARIO entre otras personas o CHIVO EXPIATORIO.

En el trabajo buscas un rol donde tiene que actuar para arreglar las cosas y conseguir que todos sean satisfechos: de esta manera te aseguras que nadie te acuse de no haber hecho nada.

Te vistes con hábitos muy adherentes, te gustan los hábitos elegantes y mostrarte cómo tal, pero, crees que mereces sufrir y por esto no te permites vestirse de la manera que le gusta.

Ponerse hábitos que evidencian la grasas indica que la herida de humillación es muy profunda.

De esta manera se causa un mayor sufrimiento y se atraen situaciones de humillación y vergüenza.

Algo habitual es que te  manchas los hábitos cuando comes en público.

Cuando empiezas a permitirte comprarte hábitos más elegantes, de tu talla y que te gustan de verdad, parece que tu herida se está sanando.

Atraes personas que te van a humillar.

Ejemplos: una mujer que atrae a un hombre que le da vergüenza en público cuando bebe demasiado o atrae  a un hombre que tontea con otras delante de ella.

Un hombre que atrae a una mujer que se porta de manera borde con sus compañeros de trabajo.

Si tienes herida de humillación muchas veces sientes disgusto por ti mismo o por los demás, te creas situaciones donde experimentas disgustos y tu primera reacción será de rechazar lo que te da asco.

Muchas veces haces cosas por los demás pero no te permite hacerlas por tí mismo, por ejemplo ayudar a un hijo a pintar el piso y no tener el tiempo para pintar el tuyo.

La mujer limpia principalmente cuando hay huésped, de otra manera, cuando está sola no lo hará: no se considera  lo suficientemente importante para limpiar solo para sí misma.

Aunque te guste ser elegante, solo lo harás en presencia de otras personas, mientras cuando estás solo te pondrás ropa vieja.

Una de la expresiones más utilizada por la personalidad masoquista es: ser digno o no ser digno.

Sexualidad

En el plan sexual también la herida de humillación se manifiesta con la vergüenza. Imaginamos una madre que descubre a su niño que se masturba y le dice: ¿No tienes vergüenza? esto no se hace.

Si has visto uno de sus padres desnudo, y percibes que el otro se molestará, aprenderás que tienes que avergonzarte de tu cuerpo y esto, más tarde influirá en la conducta sexual.

En el plan sexual tienes dificultades debido a la vergüenza.

De adolescente sentías que el sexo era asqueroso y tendrás que hacer un trabajo contigo mismo para liberarte de esta creencia.

Tenías miedo a que te pillaran cuando te masturbabas y, por ello, atraes situaciones donde sientes vergüenza con amigos o con los padres en temas relativos al sexo.

La chica masoquista se controla a nivel sexual sobre todo porque la madre no deba de sentir vergüenza hacia ella.

Creer que el SEXO es algo SUCIO y VERGONZOSO te hace atraer molestias y violencia sexual, sobre todo en la adolescencia y en la infancia.

Pero, será tanta la vergüenza que no se hablará de esto con nadie.

Cuando una mujer tiene una buena protección de grasa en la parte de las caderas, glúteos o vientre se puede pensar que tiene miedo a la sexualidad o miedos a violencia que ha subido.

La persona masoquista es muy sexual y sensual: haría el amor muchas veces si pudieran ser libres de expresarse y reconocer sus necesidades en esta área.

Pueden que consideren sucio el sexo pero quieres hacer cosas sucias en su sexualidad.

El hombre masoquista, es tímido con respecto a su sexualidad aunque la busca siempre de manera obsesiva. Puede tener problemas de erección y sufrir de eyaculación precoz.

Cuando te permites amar el sexo y encuentras un amante que te ayude a dejarte ir, tienes dificultades en hacerlo.

Te da vergüenza expresar lo que te gusta en el sexo, y decir palabra o hacer cualquier tipo de sonido que muestre placer.

También desnudarte a la luz del día con una nueva pareja: tienes miedo de avergonzarte cuando el otro te mira aunque, si te lo permitieras, lo disfrutarías mucho.

Enfermedades que puede desarrollar con facilidad

Dolores de espaldas por falta de libertad, dolor de hombros ya que carga con muchas cosas; la parte alta de la espalda está relacionada con el plano afectivo y la baja con el plano material.

Problemas al aparato respiratorio, si te dejas ahogar por los problemas de otros.

Problemas de piernas y pies como varices, fracturas, esguince, a causa del miedo de no ser capaz de moverte y esto atrae problemas físicos que te lo impiden.

Problemas de hígado ya que te haces la sangre amarga para otros.

Dolor de garganta, angina, laringitis ya que bloqueas lo que tienes que decir y lo que te gustaría pedir.

La probabilidad de tener problemas de tiroides está relacionada con la dificultad a reconocer y expresar tus deseos.

El hecho de no escuchar tus necesidades te provoca picores cutáneos.

Problema al páncreas como diabetes y hipoglicemia, por la dificultad a permitirte un poco de dulzura y, cuando lo haces, te siente culpable y humillada.

Problemas cardíacos porque no te amas lo suficiente, de hecho no es raro que deba someterse a intervenciones quirúrgicas.

Alimentación

Eres un extremista: comes mucho y de golpe o comes pequeña raciones. Así tienes la sensación de comer poco y no sentir vergüenza.

Tendrás momentos de bulimia donde comerás a escondida y otros donde comerás de pies a lado del plano de la cocina. De esta manera tendrás la sensación de no haber comido mucho, ya que no estás sentado en la mesa.

Te gustan los alimentos ricos y grasos y te siente culpable cuando comes, especialmente lo que te hace engordar como el chocolate.

Cuando una persona come mucho y no gana peso, quiere decir que no tiene esta creencia y por lo tanto no está sintiendo culpabilidad.

El masoquista SE COMPENSA CON LA COMIDA: es su manera de darse gratificación.

Cuando empezará a gratificarse con otros medios dejará de compensar todo con la comida.

Como hacerse consciente de la herida de humillación

Para hacerse consciente de la herida de humillación tienes que reconocer hasta que punto sientes vergüenza hacia ti mismo o hacia otras personas y cuantas personas se han podido avergonzar de ti.

También tienes que ser consciente de las veces que te humillas solo, cuando te subestima y no te sientes digno.

Eres un extremista: al principio no ves situaciones de vergüenza, pero en seguida empiezas a verlas en muchas ocasiones.

Tu primera reacción es quedarte en estado de choque y luego reír de ellas.

Otro medio para tomar consciencia es observar si necesitas hacerte cargo de las responsabilidad de los demás.

Si te reconoces en esta herida es muy importante que hagas un trabajo con tu parte más espiritual.

Date cuenta que tu madre y tu padre han vivido la misma herida: la viven con el progenitor de su mismo sexo.

Si empiezas a tener compasión para el progenitor que tiene tu misma herida será más fácil tenerla hacia ti mismo.

La causa principal de una herida es la incapacidad de perdonar lo que hacemos a nosotros mismo o a las demás.

La herida de humillación se activa cada vez que:

-Te comparas a otro y te rebajas

-Humillas a otras personas sintiendo vergüenza por ellos

-Quieres hacer demasiado por ellos

Está herida te hace olvidar de tus necesidades, piensas solo a los demás y te sientes buenas personas, generosa, siempre lista para ayudar.

Cargas en tus espaldas muchas responsabilidades: haces de todo para sentirte útil y no sentirte humillado  rebajado, pero, de esta manera te quitas libertad.

Cuando actúas por miedo a sentir vergüenza de ti mismo, o a ser humillado, es una señal que llevas la máscara del masoquista.

 Sanación de la herida de humillación

La herida de humillación está en fase de sanación cuando te permites y te tomas el tiempo de averiguar tus necesidades antes que decir si a los demás.

Te haces cargo de menos cosas y te sientes más libre, dejas de crear límites hacia ti mismo: te permites hacer preguntas sin pensar que molestas o eres un pesado.

Ahora te toca a ti.

¿Te has reconocido en algo?

¿Has podido observar si el progenitor de tu mismo sexo tiene esta herida?

¿Has podido observar si tú ex, potencial o actual pareja tienes algo de esta herida y como se manifiesta en la relación?

Es muy importante la auto observación: es la clave para tomar consciencia.

Liberarte te ayuda a salir del sufrimiento en las relaciones.

Si este artículo te ha sido útil te invito a compartirlo en tus redes sociales y invitar las personas que has reconocido en la herida para que los lean.

Es importante que cada uno lo haga solo, para tomarse su tiempo e integrar el mensaje.

No tenemos el derecho de echarle en cara al otro sus problemas, este articulo sirve para auto-analizarte y no para juzgar a nadie.

Te espero en los comentarios para compartir tu experiencia y tus reflexiones sobre este tema tan importante.

Un abrazo de corazón

Federica.♥

Federica Zani

40 Comentarios

  1. ivan

    Hola,
    yo leí ese libro, varias veces, también el de Anamar Origuela, varias veces y siempre creía que tenia otras heridas menos la humillación.

    Sin embargo, he notado o bueno me han hecho ver una psicóloga que tengo más pronunciada o profunda la herida de la humillación.

    Por alguna razón no la quería ver, tengo el síndrome de Robin Hood de rescatar a los demás y hacer todo por los ellos.

    Pero solía abandonarme por que no me sentía digno de vivir una vida como los demás.

    He descubierto que tengo la herida de la humillación super marcada, tal cual, dolores de espalda alta y baja, hombros rígidos, mandíbulas rígidas y problemas de ansiedad constantes, por que mi cuerpo siempre esta rígido o con dolores.

    De hecho hasta se me hacen esguinces de la nada, puedo llegar a no poder pisar por problemas emocionales, siempre creo yo ser el super man y que a mi me hagan daño primero, mientras vea a los demás felices.

    En relaciones de posibles parejas o amistades, doy todo, y cuando no recibo lo mismo me siento rechazado o rebajado.

    Me gustaría saber un poco más sobre acciones a tomar serias para ir sanando la herida aparte de escuchar mis necesidades, ¿Qué más deberíamos hacer?
    Gracias por tu articulo

    Responder
    • Federica Zani

      Hola Ivan,
      gracias por compartir tu historia personal.
      Se dice que la herida de humillación es la más difícil de reconocer, ósea que quien la sufre no se da cuenta.

      Estoy muy de acuerdo con esto porque nos enfocamos tanto en hacer de todo por lo demás, sin escuchar nuestras necesidades, pero creyendo que lo estamos haciendo bien, que somos buenos, que somos fuertes y podemos!

      Lamentablemente, cada vez que decimos SI a otro, por cumplir con esta persona, dejando nuestras necesidades de un lado, la herida de humillación crece cada vez más.

      Es muy importante tener en cuenta de que cuanto más tiempo estamos metidos en ayudar a los demás en sus problemas, menos tiempo tenemos para ver los nuestros.
      Estamos escapando y así se activa también la herida de rechazo de la cual aquí te dejo el artículo:
      https://latablaesmeralda.com/huidizo-la-mascara-de-la-herida-de-rechazo/

      Tomar acciones serias para sanar la herida significa romper con los patrones que hemos heredado de nuestra familia y ancestros y sanar la relación con nuestro niño interior y con nuestros padres.

      Esto te dará el cambio que tanto anhelas ya que aprenderás a sentirte merecedor de un amor sano y por lo tanto lo podrás atraer a tu vida.
      Y para lograrlo la más efectiva, y que te dará un resultado duradero, es el acompañamiento personalizado para lograr una sanación profunda y real.

      Si tienes ganas de romper para siempre con estas dinámicas, con mi método personalizado, puedes escribirme a: federica@latablaesmeralda.com o por WhatsApp: + 34 635139569 y estaré encantada de tener una conversación contigo para analizar tu caso y explicarte como lo abordaremos juntos.

      Un saludo
      Federica

      Responder
  2. Paula

    Gracias Federica:
    Estoy en un proceso de sanación muy difícil, pero poniendo palabras y conociendo de lo que se trata de puede sanar, aunque lleve tiempo.
    Gracias porque fue muy iluminador este texto.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Paula,
      me alegro que el texto te haya ayudado.

      Si necesitas algo más aquí estoy.
      Te recuerdo que puedes descargar mi guía regalo gratuita: Los 7 errores que haces en la relación de pareja y que te llevan a fracasar y 3 claves para elegir bien a tu propia pareja.

      Y también la meditación para reconectar con tu niña interior.
      https://bit.ly/reconectacontuniñointerior

      Un saludo
      Federica.

      Responder
  3. Pedro López García

    Hola,

    Soy masoquista desde que recuerdo y no tengo ninguno de los síntomas que describes, ni me siento identificado con nada de lo que dices.

    Un saludo

    Responder
    • Federica Z

      Hola Pedro,
      interesante tu comentario, eres la primera persona que no se reconoce en nada.
      Entonces te pregunto:¿Qué significa para ti ser masoquista?
      ¿De qué forma reconoces que lo manifiestas?
      ¿Es una elección tuya en determinados momentos, tipo en la práctica sexual?

      Así puedo aclararte el tema.

      Un saludo
      Federica.

      Responder
  4. Alejandro Morales

    Buenos días o tardes.

    Gracias a este post pude identificar que tengo esta herida emocional muy arraigada a mi forma de ser y durante todo este tiempo fue de forma inconsciente, ¿Qué recomienda para lograr sanar esta herida?

    Responder
    • Federica Z

      Hola Alejandro,
      para lograr sanar la herida es necesario hacer terapia y esto requiere un proceso.

      Hay que trabajar varios aspectos a la vez en tu mente inconsciente con ejercicios específicos que te ayudarán a desprogramar la memoria que llevas en tus células y que te hacen repetir el patrón que se activa gracias a la herida.

      Además se necesita el estudio del árbol familiar para liberar memorias y dinámicas que repites de tus ancestros.

      Todo esto requiere un acompañamiento profesional.
      Si te interesa que sea yo la persona que te acompaña con mi método personalizado puedes ecribirme por WhatsApp: + 34 635139569 y te explico cómo funciona.

      Antes de saludarte te dejo en regalo la meditación guiada por mi, para reconectar con el niño interior: https://bit.ly/reconectacontuniñointerior
      Las heridas siempre se activan por las necesidades del niño interior.
      Espero que la disfrutes.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  5. Maria Guadalupe Nuñez Cota

    Excelente información sobre las heridas emocionales. Estoy totalmente de acuerdo en lo importante que es identificarla, reconocerla y poder sanarla, felicidades por tu trabajo, realmente me gustó mucho.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Maria,
      muchas gracias.
      Para complementar de dejo la meditación en regalo para reconectar con tu niño interior.

      Puedes descargarla pinchando en este link:
      https://bit.ly/reconectacontuniñointerior

      Espero que la disfrutes y me comentes cómo te fue.
      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  6. Cami

    Como podemos empezar a sanar la herida de la humillación? Realmente este post me tocó el alma y me gustaría trabajar para sanarlo

    Responder
    • Federica Z

      Hola Cami,
      la herida de humillación se conecta mucho con el tema de la vergüenza.
      Te recomiendo empezar en hacer actividades donde puedas superar la vergüenza a mostrarte. Por ejemplo: teatro, bailar, cantar, hablar en publico.

      Aprender a expresar lo que sientes a pesar de tener miedo y vergüenza es clave para sanar esta herida.
      También puedes escribir cartas a la humillación, habla a tu herida cuéntale cómo te hace sentir y libérate de estas emociones y dolor.
      Luego quema las cartas y tíralas a un rio, mar, lago, océano, para completar el ritual.

      Y por supuesto, para sanar la herida en profundidad, hay que hacer terapia con acompañamiento personalizado.
      De otra forma solo se sana la parte más superficial.
      Si te interesa empezar un proceso con mi acompañamiento te dejo mi WhatsApp: + 34 635139569.

      Un abrazo
      Federica.

      Un abrazo

      Responder
  7. charsito uwu

    Me he identificado con todo, por ser una persona lgbt.
    Desde muy temprana edad he sido humillado y he tenido vergüenza de mi mismo, y hasta ahora no puedo ser libre.

    Hago feliz a los demás mostrando una imagen fantasiosa de lo que en realidad soy. Supongo que si soy yo en verdad, me agarraran a madrasos o me humillarán más, jaja saludos.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Charsito,
      gracias por compartir tu historia.
      Sufres de humillación, pero también de injusticia. Esto de no sentirse libre de ser quien eres, me habla de una familia que juzgaba mucho lo que estaba bien o mal, te comparaba, y para sentirte aceptado tuviste ya, desde pequeño, aprender a ser quien no eras para sentirte aceptado.

      Aquí te dejo el articulo sobre la injusticia: https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigente-critica-fria/
      No sé si sufriste algunos abusos también, pero te recomiendo hacer terapia para sanar estas heridas y poder finalmente superar tus miedos y sentirte libre de expresarte por quien eres.

      Cuando hay mucha desconexión con nosotros mismos, con el tiempo esto se convierte en enfermedades y depresión.
      En tu caso, es muy necesaria la terapia.

      ¿Has hecho algo en este sentido?
      Si quieres que te acompañe en tu proceso de liberación estaré encantada.
      Si piensas que ha llegado el momento de dejar de sufrir por lo que pensarán los demás, escríbeme en privado: + 34 635139569.

      Un abrazo y mucha luz en tu vida.
      Federica

      Responder
  8. Melissa

    Holaa!
    Me ha servido mucho este post para comprender ciertos comportamientos de mi mama, ella tiene esta herida 😌 y no lo reconoce, pero yo más o menos intento sobrellevar (por que al no reconocer ciertas cosas tampoco se da cuenta de sus actos).

    A veces me hace sentir avergonzada de cosas de las que yo nunca me he sentido avergonzada, y me gustan, o si no me ofende para que yo me sienta mal y avergonzada por mi comportamiento y no siempre me siento así…
    Me gustaría saber si me podrías dar unos consejos para ayudarla y poderla entender más.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Melissa,
      quien tiene esta herida no se permite sentirse libre y se llena de muchas responsabilidades, compromisos hacia los demás, olvidándose de sí mismo.
      Ayudala a que encuentre tiempo para sí misma, ayudala a entender que no puede hacerse cargo de todo.
      Si has leído el artículo entonces podrás entenderla, porque su herida es la que domina su vida.

      Puedes aconsejarle de leer el libro de Lise Bourbeau de las 5 heridas, pero, por mi propia experiencia personal, te digo que si ella no ve el problema entonces no puedes ayudarla.

      Quien ve el problema está muy pendiente de ayudar al otro, y el problema más grande al final lo tiene quien ‘ve’ el problema.
      No sé si llegas a entenderme, es algo bastante complejo de explicar.
      Digamos que es más fácil intentar ayudar y cambiar al otro que aceptarlo tal y como es.

      Ahora, lo mejor que puedes hacer por ella es aceptarla tal y como es, sin dejar de ser tú misma.
      Cada uno necesita su tiempo, para darse cuenta de sus dinámicas, y nosotros lo que podemos hacer es ‘acompañar’ desde un lugar de comprensión: esto es algo muy complejo, solo se logra cuando estamos en el amor incondicional.

      Te recomiendo trabajar en ti la aceptación de esta parte que tu madre está manifestando.
      Si lo que ella hace te molesta o quisiera cambiarlo entonces, según la ley del espejo, tiene que ver contigo.
      Reconocer, aceptar e integrar son los pasos para dar el cambio en lo que percibes y te molesta de su actitud.

      Escríbeme por WhatsApp: +34 635139569 si quieres lograr integrar lo que te molesta de ella en ti.
      Hay está la clave del cambio que quieres ver en ella.

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  9. David

    Hola y muchas gracias.
    Ya me leí el libro, al principio lo deseché y me fui más a psicoanálisis por mi inclinación racional, aunque por muchas experiencias he tenido que bajar la guardia y abrir mi lado sensible.

    Como hombre me ha costado muchísimo, además que soy muy perfeccionista, precisamente por miedo al rechazo y a la humillación.
    He tenido que aprender a auto cuidarme y escucharme, aunque debo decir que es muy difícil, ya que no suelo saber que quiero y menos que necesito.

    Me siento como un niño recién aprendiendo lo básico de vivir, y eso me angustia porque quisiera ya estar más integrado.
    El miedo a ser juzgado, y no dar el ancho, me ha impedido cosas tan básicas como bailar y, en general, recuerdo mi vida con esfuerzo y pesimismo.
    Pero sigo buscando sanar y siento que voy bien.

    Responder
    • Federica Z

      Hola David,
      gracias por compartir tus inquietudes.
      Entiendo lo difícil que es abrirse a la vulnerabilidad, especialmente por miedo al rechazo y a la humillación que esto trae.

      Puedo ver perfectamente, por lo que escribes, que también tienes la herida de injusticia, de la cual te dejo el articulo aquí:
      https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigente-critica-fria/

      Esta herida hace que quien la sufra es muy perfeccionista y autoexigente, se mueve mucho en el mundo de la mente y se separa de las emociones, como forma de protección.
      Cuando analizamos todo, por un lado es positivo, pero también hace que intentemos mentalizar los sentimientos y las emociones.
      Esto nos paraliza y nos encierra en nuestro propio dolor aún más, a pesar de creer que estamos protegidos.

      Es normal que al empezar un proceso de autoconocimiento te sientas como un niño pequeño.
      Te animo a ver el vaso medio lleno. A pesar de sentir angustia, siempre recuerda lo que has logrado hasta el día de hoy.
      La vida te está dando la oportunidad de ‘volver a nacer’ y aprende a sostenerte a ti mismo, siendo responsable de tu vida.
      Estás en el camino de la consciencia y esto ya es un gran logro.
      La gran mayoría de las personas todavía no lo están.

      Te animo a hacer una práctica que te ayude a entrar en contacto con tu cuerpo físico y aprender a escucharle: yoga, meditación, biodanza que es una forma terapéutica de volver a conectar con las emociones.
      Los masajes también, y todo lo que pueda hacerte entran en contacto con el ‘sentir’ de una forma no intrusiva.

      Cuando alguien te pregunta de hacer algo, aprende a decir que se lo dirás en 1 hora, un día etc..
      Este tiempo te servirá para asegurarte de lo que quieres hacer de verdad.
      Si somos complacientes, casi siempre elegimos pensar en el otro y no en nuestras necesidades.
      Después nos arrepentimos, no sabemos poner límites y acabamos frustrados y enfadados.

      Lo más importante es aprender a escucharte a ti mismo. Allí está la base de la sanación de tus heridas.
      Excluir las emociones y tener la ilusión del ‘control’ es el camino directo al sufrimiento.
      A cambio, la integración es clave para tu bienestar emocional.

      Te recomiendo sanar este niño interior herido que sufre porque no ha sido perfecto, cumpliendo las expectativas de los padres.
      Sanar tus raíces (los padres), te ayudará a sostenerte por ti mismo, sin depender de sus juicios.
      Hay herramientas como la biodescodificación, constelaciones familiares, y otras que te ayudan en esto.

      Si te animas a que te acompañe en tu proceso de sanación con mi método que también aplica las herramientas que acabo de mencionarte, más otras, me puedes escribir por aquí: federica@latablaesmeralda.com o por whatsapp: + 34 635139569

      Un abrazo y mucho éxito en tu camino de sanación.
      Federica.

      Responder
  10. Almudena

    Hola,
    vuelvo a liarme con dar solución a lo que pasa en mi exterior que es mío.

    Mi marido no hace más que criticar todo lo que hago, cómo conduzco (vuelvo a ir con miedo en el coche por sus riñas y quejas) cómo mando los emails para un tema de nuestra nueva casa, siempre tiene algo que decir y corregir.

    En el trabajo no me han valorado nada y mal pagado…¿Qué debo hacer? ¿Dejar de ir con mi marido en el coche? Es lo que le he dicho: ¿buscar otro trabajo?

    Esta vez estoy esperando a ver qué pasa a finales de septiembre que acaba el erte… ¿o curar mis heridas siguiendo con este jefe y seguir en el coche con mi marido e intentar aprender?

    pero: ¿No es falta de autoestima aguantar que te traten mal?¿¿Por qué entonces estoy diciendo a la vida que me da más de eso…?¿?¿ no me aclaro!

    Gracias mil por tu ayuda Federica!!!

    Responder
    • Federica Z

      Hola Almudena,
      aquí hay una herida de injusticia muy presente: la crítica y no recibir lo ‘justo’ en tu trabajo me habla de esto.
      Aquí te dejo el artículo para que lo leas:
      https://latablaesmeralda.com/herida-de-injusticia-autoexigencia-perfeccionismo-frialdad/

      Esta herida esconde una también la herida de rechazo.
      Aquí te dejo el artículo sobre ella:
      https://latablaesmeralda.com/huidizo-la-mascara-de-la-herida-de-rechazo/

      Debes preguntarte que te trata de enseñar la vida a través de estas situaciones incómodas, de positivo para ti.
      No se trata de ‘aguantar’, se trata de aprender a darte tu lugar en la relación, de poner limites, de reclamar tus derechos en el trabajo.

      Es el gran enseñamiento que debes aprender de tus heridas.
      Tu eres la que debe tomar acción para dar un cambio: ¿Cómo?
      Aclarandote sobre tus derechos en la relación y en el trabajo y después, ir por ellos.

      Te envío un fuerte abrazo
      Federica.

      Responder
  11. Claudia

    Solo quiero decirte que en este momento ERES COMO UN ANGEL QUE A PUESTO LUZ A MI VIDA.

    Te deseo de corazón que DIOS te llene de bendiciones por todo lo que haces.
    Mil gracias por mostrar cómo se puede andar un nuevo camino más feliz.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Claudia,
      no sabes cuánto me alegro de que mi blog te sea de ayuda.
      Millones de gracias y muchas bendiciones y luz en tu vida.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
  12. Almudena

    Hola Federica,
    después de más de 20 años buscando soluciones veo aquí el origen de mi dolor y que se puede sanar.

    Lo que me encanta es «Date cuenta que tu madre y tu padre han vivido la misma herida: la viven con el progenitor de su mismo sexo. Si empieza a tener compasión para el progenitor que tiene tu misma herida, será más fácil tenerla hacia ti misma.»

    Porque yo, aunque intentaba perdonarles, creo que no lo sentía y me da miedo estar mucho con ellos y que me hagan daño otra vez. Siempre sentí que no era suficiente, que yo era menos que todos los demás, y que tenía que sacrificarme por todos.

    En compensación llevo años con problemas con la comida, GRACIAS GRACIAS

    Responder
    • Federica Z

      Hola Almudena,
      muchas veces intentamos perdonar y comprender desde la mente. La mente te dice que lo correcto es ser compasivo pero, sin embargo, esto te cuesta mucho y tienes miedo de que hagas daño.
      Esto pasa porque, para perdonar de verdad hay que liberar el corazón de todo el dolor, luego hay que hacer un trabajo interior de sanación de la herida y desde allí, podrás perdonar de verdad y superar tus miedos a que te hagan daño.

      Cuando perdonamos de verdad, osea desde el corazón, inmediatamente se transforma la relación y no hay manera de que ellos te hagan daño, porque tu vives la situación de otra manera y sientes otras emociones.

      Para empezar este trabajo te recomiendo escribir cartas donde te desahogas completamente, sin cortarte, con tus padres, por el daño que te hicieros.
      Nadie las va a leer y esto sirve para sacar el dolor y la rabia.
      Al final quema cada carta y agradece el fuego para transmutar este dolor.

      El trabajo de sanación de la herida, eso si, requiere terapia.
      Por si te interesa sanar con mi método o hacer una proceso grupal que me puedes escribir en privado: 34 635139569

      El tema de la comida tiene a que ver con esta parte emocional y femenina, osea tu madre.
      Por eso, la sanación de tu herida es tan importante: te aportará un cambio también en esta área de la vida.

      Un abrazo
      Federica.

      Responder
      • Dunay Turcaz

        Hola,
        me llamo Dunay y soy Cubana, un día te despiertas y dices: ¿Es qué soy adicta a sufrir?
        Crecí en una sociedad donde siempre siempre se busca culpables. No soluciones. Lo que más me impresionó: Busca libertad pero no sabe cómo gestionarla.

        Todo el artículo resonó conmigo, pero analizando muchos cubanos la vivimos.

        Responder
        • Federica Z

          Hola Dunay,
          así es, tal cual, en las relaciones tóxicas y de dependencia emocional asociamos el amor al sufrimiento.
          Eso es algo que está en tu inconsciente y viene de la ‘memoria familiar’.
          Seguramente en tu País esto puede estás más marcado a nivel social que en otros, pero, lo importante es saber que, a nivel de alma, todos tenemos heridas emocionales que sanar.

          Es la forma que utiliza la ‘vida’ para ayudarnos a evolucionar.
          El miedo de la persona que sufre de la herida de humillación es tener libertad, porque no sabe como gestionarla.
          Tiene miedo de no saber gestionar su libertad y liarla.

          Todo esto se puede cambiar, transformar, haciendo un trabajo interno gracias a la terapia.
          No te desanimes, todo tiene solución.
          Si quieres empezar tu sanación puedes participar a mis clases online.
          Un abrazo
          Federica.

          Responder
  13. Karla Lecea Rodríguez

    Hola buen día.
    Me identifiqué completamente con esta herida, de hecho, mi cuerpo es tal y como lo describiste en el artículo.

    Te cuento un poco: las humillaciones que yo sufrí fueron en mi infancia y adolescencia por parte de mi madre. Siempre me avergonzaba delante de las personas cuando era una niña, luego siguió en la adolescencia.

    No entro en detalles porque me da mucha vergüenza decirlos, y ahora que soy una mujer adulta de 29 años hace comentarios negativos sobre mi cuerpo (lo detesto) ella y mi hermana menor. Por cierto, ellas son personas delgadas.

    Yo intenté enterrar el pasado pero de vez en cuando vuelve como hoy, acompañado de mucho dolor, necesito ayuda, mi madre y yo vivimos cerca y le he dicho a mi esposo que nos cambiemos de casa, si es posible hasta de ciudad.

    Poco a poco me he ido aislando de todo, vivo entre cuatro paredes, no tengo ánimos de hacer nada, pasan semanas o meses para que yo acepte salir aunque sea a hacer el super con mi esposo, a veces no le encuentro el sentido a mi vida, no sé porque estoy viva si no me gusta mi vida.

    Siento que soy un completo error, que Dios se equivocó conmigo, me la paso la mayor parte del día acostada en mi cama, a veces no me levanto en varios días ni siquiera a bañarme, ni a preparar la comida, ni a nada.

    Quisiera mencionar también que me diagnosticaron una enfermedad llamada neuropatia que me hace vivir con dolor y cansancio la mayor parte del tiempo aunque no haga nada.

    Esta enfermedad tiene muchos síntomas afecta todo mi cuerpo, entre otras cosas lo más grave es que tengo dificultades para desechar la orina de mi cuerpo y tengo que tomar medicamento para eso.
    Esto me da mucha vergüenza porque apenas tengo 29 años y siento que son síntomas de personas mayores, siento que cada día que pasa mi cuerpo enviejese más de lo normal.

    Me siento como una persona de 80 años: lenta y cansada. Un día decidí tomarme una sobredosis de pastillas, tomo amitriptilina, entre otras, pero me arrepentí por mis hijas porque no las quiero dejar solas, pero no quiero vivir así. 😔

    Responder
    • Federica Z

      Hola Karla,
      gracias por compartir tu historia.
      Entiendo que tu dolor interior en muy grande y te ha debilitado hasta la parte física.
      Eres muy joven y decidir si quieres darte otra oportunidad debe empezar por ti.

      La herida se puede sanar y la parte física se puede mejorar.
      Si quieres que te acompañe en esto me puedes escribir por whatsapp 34 635139569 y te explico todo en privado.
      Un abrazo
      Federica

      Responder
  14. ingunn

    Buenas,
    yo soy una niña con esta herida.
    Desde muy pequeña siempre me han humillado: mi tía, un poco mi madre, profesores. Yo desde pequeña escribía, dibujaba, era muy creativa.

    Pero acababa por destruir todo lo que hacia porque me parecía horrorosa. Recuerdo que me cortaba y tuve pensamientos de suicidio desde muy pequeña. Mi madre también recibió abusos de su madre y tenía crisis e intentó tirarse al tren varias veces.

    Me aislaba de mis compañeros de colegio y sentía mucha presión en el pecho y en la garganta. Pero yo no he salido masoquista. Tengo un carácter muy fuerte y cuando veo alguna injusticia hacia mi o hacia otra persona no me callo.

    Y cuando la otra persona se pone violenta mi ira va a más y acaban cediendo por miedo. Yo sé que tengo un problema debido al maltrato que recibí en mi infancia y lo estoy intentando sanar como consecuencia he desarrollado: eccemas, colon irritable, intento de suicidios repetidas veces y ansiedad.

    Pero el que me preocupa es mi pareja. También ha sufrido y sufre malos tratos por parte de su madre, y toda su familia lo trata como si fuera inferior a ellos. Son una familia muy rara y siempre se intentan pisar entre los hermanos o robarse dinero. Se aprovechan de él y es como si no valiera nada para ellos.

    El único que parecía normal era su tío más joven, cuando la abuela de mi novio murió, descubrieron que había conseguido que la anciana pusiera el piso a nombre de él, y al poco echó a su hermana a la calle (vivía con la señora desde hacía más de 30 años) para vender el piso. Pero lo peor es que la madre de mi madre tenía pensado hacer lo mismo.

    Y por su puesto, cómo soy su pareja me tratan igual, aunque ya he tenido alguna enganchada con su madre y la mujer de su primo y ahora van con más cuidado. El problema es que hoy he visto claro que él también es consciente de esta situación y le hace daño ver la realidad.

    Hoy a venido y me ha dicho que su hermano le cogió la bicicleta, sin pedirle permiso, ayer lo vimos por la calle y yo no me percaté. Y su hermano hoy se lo ha dicho a su madre, supongo por miedo a que le dijera algo (ya que su madre le gusta mucho ir llorando de lo mala que soy y el carácter que tengo ).

    Su madre le ha dicho que llamó un día al interfono para preguntar y que nadie respondió y que por eso la cogió. No fue capaz tampoco de llamar por teléfono, según mi suegra porque no tenía el teléfono. Pero mi pareja ya le ha contestado que lo tiene para cuando le interesa: osea, para pedirle que le haga algo con el ordenador o pedirle algo.

    Una bicicleta que le costó bastante dinero. Y su madre se pone de parte de su hermano.
    Yo claramente le he dicho que eso no es. Un hermano que no lo llama ni para felicitarlo o ni estando ingresado en el hospital y encima el sobrino lo evita cuando lo ve por la calle.

    Yo le he dicho que debía decirle que le devolviera la bicicleta porqué él la necesita. Cómo ha visto que tenía razón me ha contestado que «Yo no me debía meter que no era asunto mío» y yo le he contestado «Que sí lo era porque se estaban aprovechando de él. Si a él no lo respetaban y lo trataban así: ¿a mí cómo me iban a tratar? «.

    Le ha entrado un ataque de ansiedad y no podía respirar. Por la noche normalmente se despierta chillando con mucho miedo y le tengo que coger de la mano, intenta evitar cualquier tipo de enfrentamiento y eso que mide 1’90, tiene eccema séboreico, asma que no és asma (se queda sin aire y le tienen que poner oxigeno).

    El verano pasado casi se ahoga en el mar porque le dió el ataque. De niño a parte de los malos tratos de su madre le hicieron bullyng en el colegio. Su madre lo sabia y como no quería complicaciones dejaba que pasara horas y horas encerrado en su habitación. En su familia lo trataban de retrasado por tener dislexia como su madre. Para mí es muy duro ver cómo lo tratan. Mi psicóloga me dijo que evitara a mi suegra porque era una persona muy tóxica y yo enseguida me enciendo (y eso son contracturas, dolor de barriga, ira etc..) pero obliga a su hijo a verla con alguna excusa. ¿Cómo puedo ayudarlo?

    Responder
    • Federica Z

      Hola Ingunn,
      gracias por compartir tu historia.
      Tanto tú, como tu pareja, tenéis una historia muy dura que ha marcado vuestra manera de relacionaros tanto en la familia, como entre vosotros.
      Tú pareja tiene un patrón destructivo muy arraigado en él.

      Por lo que leo tiene muy activa la herida de rechazo, que da también crisis de pánico.
      Aquí te dejo el artículo para que lo puedas leer:
      https://latablaesmeralda.com/huidizo-la-mascara-de-la-herida-de-rechazo

      Hay una relación tóxica entre él y su madre. Por eso hay obligaciones, culpabilidad y responsabilidad.
      Solo él puede darse cuenta de que esto no es sano.
      Tu les puedes ayudar a que tome conciencia, pero, a partir de allí será responsabilidad de él hacer terapia para sanar esta relación tóxica.

      Tu papel es ayudarle a tomar conciencia, pero debes saber que no siempre el otro está dispuesto a ver la realidad.
      Es más fácil, aunque parezca increíble, quedarse en esa dinámica que tener el coraje de enfrentar ese dolor.
      El cambio se dará cuando el dolor de quedarse en esta situación será más grande del miedo al cambio.

      Eso depende de él.
      Te deseo mucha fuerza
      Un abrazo
      Federica

      Responder
  15. Noemi Hernandez

    Hola,
    me siento totalmente identificada con esta herida.
    Siempre buscando la aprobación de ambos padres y siempre fui humillada, utilizada. ¿Me puedes ayudar a sanar esta herida?
    Gracias

    Responder
    • Federica Z

      Hola Noemi,
      para sanar las heridas emocional es necesario un proceso de sesiones personalizadas, donde vamos a conseguir transformar la percepción, sobre los eventos que han causado la herida.
      De esta manera se hace un ‘reset’ y se anula las emociones asociadas a estos eventos.
      Así se rompe el patrón y se empieza la sanación.

      Si te interesa trabajar conmigo sobre tu herida puedes escribirme en privado:
      federica@latablaesmeralda.com
      o por whatsapp:+34 635139569

      Un saludo
      Federica

      Responder
  16. Pedro

    Hola, acabo de descubrir esta profunda herida de humillacion en mi ser 😒

    Responder
    • Federica Z

      Hola Pedro,
      te voy a decir algo, aunque ahora te puede parecer raro: enhorabuena.
      Date cuenta que todos tenemos heridas emocionales y, la mayoría de las personas no lo sabe.
      Esto implica vivir la vida sufriendo y creyendo que tenemos mala suerte.

      Tú, eres afortunado, para poderlo descubrir.
      Esto te permite hacer dos cosas: sanar y transformar tu vida y tus relaciones.
      Escríbeme en privado si quieres saber, sin compromiso, mi método de acompañamiento para sanar las heridas y te explico todo.

      Si has descubierto ahora tu herida, es porque ahora puedes sanarla.
      Te dejo mi whatsapp: +34 635139569

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  17. Ana

    Me gustó mucho esta publicación.
    Tengo esta herida, ya la identifiqué pero no sé como quitármela, creo que necesito ayuda.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Ana,
      para sanar esta herida es muy importante trabajar la raíz, que siempre está en la relación con los padres.

      ¿Quien de tu padre crees que tenía vergüenza sobre ti y te reprochaba cosas?
      Sanar la herida con el padre con la cual se activó es la clave.

      Si te interesa puedo explicarte el método que utilizo, para hacer esta sanación, donde tengo garantía 100% de devolución de la inversión, si no logras los beneficios de la sanación.

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  18. Gaby

    Si me reconozco en esta herida y tengo 2 años trabajando en terapia individual gestalt y me sigo ciclando en lo mismo, que otro camino puedo tomar para complementar mi desarrollo humano?.

    Gracias por este articulo, me complementó lo que leí en el libro de 5 heridas. Gracias!

    Responder
    • Federica Z

      Hola Gaby,
      gracias por compartir tu experiencia.
      No sé exactamente cómo funciona la gestalt, pero en dos años ya esto debería de estar resuelto.
      Cada uno elige su camino y siempre todo suma.
      Puedo explicarte mi forma de tratar las heridas emocionales y a ver si te resuena algo que te ayude.
      Ante todo ir a la raíz, encontrado con quién de tus padres has vivido la herida.
      A partir de allí trabajar los eventos que han creado la creencias en tí, para desactivar la carga emocional que se ha generado en tu interior y que ha creado el patrón que se activa cada vez que percibes, de manera inconscientes o menos, la humillación.
      Hacer un trabajo de integración de la sombra (reconocer en ti de que manera haces lo mismo que te molesta en el otro.)
      Una vez desactivadas las cargas, integradas la sombra y implementando hábitos más saludable en tu vida, se rompe el patrón.

      Espero que te haya sido útil.
      Si quieres saber sobre mi método puedes escribirme en privado:
      federica@latablaesmeralda.com
      whatsapp:+34 635139569

      Un abrazo
      Federica

      Responder
  19. Alejandro

    Me pregunto si quien ha escrito esto tiene algo de empatía.

    Responder
    • Federica Z

      Hola Alejandro,
      gracias por escribir.

      Me gustaría saber a que te refieres exactamente. En que punto encuentras que este artículo está escrito con falta de empatía.

      Este artículo está inspirado en un libro muy valioso, poderoso y por cierto que habla de algo muy importantes: las heridas emocionales y sus máscaras.
      Un libro que, en su momento, hace años, me abrí los ojos sobre mi dependencia emocional y la herida de abandono.
      Leyendo el libro: Las 5 heridas que impiden ser uno mismo. puedes identificar claramente las heridas de las personas que conoces cómo las tuyas.

      He recopilado la información del libro porque considero fundamental que cada persona sea consciente de cómo funciona la mente, que crea el ‘personaje’ que cada uno vive en la vida según la herida que tiene.

      Un saludo
      Federica

      Responder

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